La escena musical de la década de los treinta en Río de Janeiro, sazonada con la elegancia traviesa de la figura del pícaro ha sido la partitura del diseñador Joao Pimenta, que hoy abrió los desfiles de la segunda jornada de la Semana de la Moda de Sao Paulo (SPFW) para la temporada otoño invierno de 2013.

El desfile, amenizado por una banda musical que interpretó en vivo canciones de samba tradicional carioca, presentó una gama cromática de tonos terrizos, que partieron en el beige y concluyeron en el marrón, pasando por el amarillo y el negro con algunos detalles dorados.

La propuesta, que rinde homenaje a los músicos cariocas Vicente Celestino, Noel Rosa y Assis Valente, compositor de temas de Carmen Miranda, presenta a un hombre que, sin renunciar a la virilidad, se inclina a la elegancia, la excelencia en los tejidos, la combinación de tonalidades y la preocupación por los complementos.

El traje es el máximo protagonista de una colección que acorta el largo del pantalón y le sube la cintura.

Posteriormente, tomó la pasarela Uma Raquel Davidowicz, que vistió a la mujer de negro, blanco, tonos caldera y azul noche, con piezas amplias que, sin eludir las curvas femeninas, apuestan por la posibilidad de movimiento.

La jornada se completa con los desfiles de Samuel Cirnansck, Lino Villaventura y Colcci.

La 34 edición de la SPFW, que arrancó ayer con el desfile de Osklen, ha abandonado su tradicional ubicación, el edificio Bienal del arquitecto Óscar Niemeyer, y se desarrolla en el Parque Vila Lobos de la capital paulista.