El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, dijo hoy que impondrá el estado de sitio en un poblado del noroeste de Guatemala, fronterizo con México, si los vecinos no liberan a siete personas, entre ellas cinco policías, que pretenden canjear por un dirigente comunitario.

El mandatario señaló, en una rueda de prensa en Casa Presidencial, que si no avanzan las negociaciones con los pobladores que retienen a las siete personas desde el pasado viernes, se ordenará el estado de sitio, lo cual permitirá actuar a las fuerzas de seguridad.

"No vamos a negociar con delincuentes, a ellos se les ha exigido que deben respetar la vida y liberar a las personas que tienen retenidas, de lo contrario vamos a actuar legalmente y desde ya estamos concentrando a las unidades y al personal necesario para rescatar la vida de estas personas que están secuestradas", dijo Pérez Molina.

Un grupo de pobladores del municipio de Tajumulco, del departamento de San Marcos, fronterizo con México, retienen por la fuerza desde el pasado viernes a cinco agentes de la Policía Nacional Civil y dos empleados de Energuate, la empresa distribuidora de energía eléctrica en esa zona, subsidiaria de la británica Actis.

Los pobladores pretenden "canjear" a los retenidos por el líder comunitario Froilán Juárez Orozco, quien fue capturado el pasado 20 de septiembre por las fuerzas de seguridad a petición de Energuate, señalado de dirigir a una banda dedicada a "robar el servicio de energía eléctrica" y venderla de forma ilegal a los pobladores.

Un empleado de la oficina del procurador de los Derechos Humanos en San Marcos, quien también había sido detenido por los pobladores, logró escapar esta mañana de sus captores y según las autoridades se encuentra sano y salvo.

Monseñor Álvaro Ramazzini, exobispo de San Marcos, y Ramón Cadena, directivo de la Comisión Internacional de Juristas, a petición de los pobladores aceptaron mediar en el caso para obtener la liberación de los detenidos y evitar la imposición del estado de sitio, el cual dejaría sin efecto los derechos constitucionales de los vecinos.

Desde hace más de cinco años los pobladores de los departamentos de las zonas del este y noroeste de Guatemala han realizado protestas por los elevados precios de la electricidad, sin que las autoridades hayan logrado resolver sus demandas.

El pasado 4 de octubre seis comuneros murieron a manos del Ejército guatemalteco cuando los militares reprimieron una manifestación de pobladores del departamento de Totonicapán, que protestaban por los precios de la electricidad.