Más de 400 personas han muerto en los cuatro días que ha durado la tregua temporal en Siria con motivo de la Fiesta musulmana del Sacrificio, que terminó ayer sin lograr frenar las hostilidades, denunciaron hoy dos grupos opositores.

La red Sham señaló que el número total de muertos durante la tregua asciende a 434, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos los cifró en 549, entre ellos 148 efectivos del Ejército y las fuerzas de seguridad.

Según la misma organización, 113 personas perdieron la vida el viernes, 85 murieron el sábado, 127, el domingo y 109, el lunes.

En declaraciones a Efe por teléfono, el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abdurrahman, explicó que, según los datos de que dispone su organización, en esos cuatro días perecieron 235 civiles, 166 rebeldes y 148 miembros de las fuerzas del régimen.

Abdurrahman, que lamentó que el número de víctimas no se haya reducido durante el alto el fuego, agregó que once soldados desertaron del Ejército para unirse a las filas opositoras durante la tregua.

Ayer, desde Moscú, el mediador internacional, Lajdar Brahimi, reconoció que su propuesta de alto el fuego ha sido ignorada por las partes y se mostró dispuesto a seguir cooperando con todos los actores internos y externos para poner fin al conflicto sirio.

"Si esto no es una guerra civil, entonces no sé lo que es. La guerra civil debe terminar. La situación ahora es muy complicada, empeora y toda la comunidad internacional debe unirse y ayudar al pueblo sirio a encontrar una salida a la crisis", instó Brahimi tras reunirse con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.