La National Gallery de Londres presentó hoy la primera exposición fotográfica de su historia sin dejar de lado la pintura que ha inspirado tanto a los primeros fotógrafos del siglo XIX como a los más contemporáneos.

"Seducidos por el arte: Pasado y presente de la fotografía", que se inaugura mañana, reúne casi un centenar de fotografías que se exhiben en compañía de otras imágenes o bien pinturas con las que guardan alguna relación.

En la muestra aparecen fotografías tomadas en los primeros años de esta disciplina nacida en 1830 junto a otras más recientes y a pinturas de los grandes maestros, que forman "los tres vértices del triángulo" que conforman la exposición, señaló a Efe el comisario de la misma, Christopher Riopelle.

La muestra, que termina el 20 de enero de 2013, distribuye las piezas según los géneros tradicionales, como los retratos, los bodegones o los paisajes.

Las diferencias entre pasado y presente se observan en "Signos de los tiempos" (1991) de Martin Parr, una fotografía de una rígida pareja de clase media que contrasta con la sensación idílica transmitida por "El señor y la señora Andrews" (1750), un óleo de Thomas Gainsborough.

Las primeras cámaras no podían realizar exposiciones cortas, por lo que en los retratos la figura no se definía totalmente, un efecto que aparece en el retrato "Kate Keown" (1866), de Julia Margaret Cameron y que imitó Nicky Bird en 2000 con "Jasmin, Ryde, Isla de Wight".

Retratos como "Hernando Gómez, Calle Serrano, Madrid, Diciembre 2006", del fotógrafo Craigie Horsfield, recuerdan a artistas como Velázquez, mientras "Jarrón de Oaxaca con berenjena, Nueva York" (1997) de Evelyn Gofer traslada a la edad dorada del bodegón en España.

Las cámaras más avanzadas brindaron nuevas posibilidades a los fotógrafos contemporáneos, como tomar imágenes a gran velocidad, cuyo resultado se ve en "Explosión: Sin título, 5" (2007) de Ori Gersht.

Inspirada en el bodegón floral del francés Fantin-Latour, "The Rosy Wealth of June" (1886), la fotografía de Gersht muestra un jarrón lleno de flores a punto de volar por los aires.

"Estas habilidades técnicas eran inimaginables para los primeros fotógrafos. Lo que es fascinante es que, con las herramientas de hoy en día para manipular imágenes, los fotógrafos contemporáneos estén volviendo a la tradición de las bellas artes", comentó el comisario.

El desnudo de Richard Learoyd, "Hombre con tatuaje de pulpo II" (2011), se inspira por su parte en una escultura de James Ardeson de finales del siglo XIX que muestra a un grupo de personas luchando a muerte contra una serpiente que estrangula sus cuerpos.