Expertos polacos han hallado rastros de materiales explosivos, concretamente trinitrotolueno y nitroglicerina, en los restos del avión presidencial polaco siniestrado en Smolensk (Rusia), donde perdieron la vida los 96 ocupantes del aparato, entre ellos el presidente de Polonia.

"Tenemos indicios de que se produjo una explosión" antes de la colisión, aseguró hoy el líder del partido nacionalista Ley y Justicia, Jaroslaw Kaczynski, hermano gemelo del entonces jefe de Estado polaco, Lech Kaczynski, fallecido en el accidente aéreo.

Kaczynski hacía estas declaraciones después de que el diario "Rzeczpospolita" revelara que en las primeras pruebas realizadas por los expertos polacos se descubrieron restos de materiales explosivos en treinta asientos y en otras partes del avión siniestrado.

El líder nacionalista polaco siempre ha defendido que el accidente no fue casual, y en numerosas ocasiones ha afirmado que un atentado podría haber provocado la colisión del aparato, una teoría que Kaczynski considera ahora respaldada por estas informaciones.

Los expertos polacos no han podido determinar el origen del material explosivo encontrado, aunque según una de las hipótesis los restos de los explosivos podrían proceder de artefactos de la II Guerra Mundial enterrados en la zona.

El Fiscal General de Polonia, Andrzej Seremet, comunicó estos descubrimientos al primer ministro polaco, el liberal Donald Tusk, hace dos semanas.

Hasta el momento todos los informes oficiales negaban la posibilidad de que algún elemento externo pudiese haber causado la tragedia.

El accidente tuvo lugar en abril de 2010, cuando el avión presidencial de Polonia, un Tupolev 154 de fabricación rusa, se estrelló en el aeródromo ruso de Smolensk, en medio de una intensa niebla.

Todos los pasajeros fallecieron, entre ellos el propio jefe de Estado y su esposa, así como importantes líderes civiles, políticos, militares y religiosos de Polonia, muchos ligados o simpatizantes del partido nacionalista-conservador Ley y Justicia.

El informe ruso sobre el siniestro culpó a la tripulación y pilotos polacos de la colisión, ya que se decidió tomar tierra a pesar de las pésimas condiciones climáticas y las advertencias de la torre de control del aeródromo.