El Banco Central brasileño admitió hoy que difícilmente cumplirá la meta de superávit fiscal fijada para este año y que podrá apelar a una maniobra contable para garantizar que terminará 2012 con un ahorro de 139.800 millones de reales (unos 69.900 millones de dólares) en las cuentas públicas.

La posibilidad fue admitida por el jefe del Departamento Económico del Banco Central, Tulio Maciel, en una rueda de prensa en la que comentó la caída del superávit fiscal de septiembre a su menor valor mensual en dos años.

De acuerdo con el Banco Central, Brasil obtuvo en septiembre un superávit fiscal primario de 1.591 millones de reales (unos 795,5 millones de dólares), valor cinco veces inferior al del mismo mes de 2011 y el mas bajo desde julio de 2010.

El superávit primario es la diferencia entre los ingresos y los gastos del sector público sin tener en cuenta lo destinado al pago de intereses de deuda.

El Gobierno brasileño adoptó hace más de una década la práctica de definir metas anuales de ahorro público para demostrar su capacidad para pagar la deuda.

Pese a que la meta para este año es un superávit de 139.800 millones de dólares, el ahorro acumulado en los nueve primeros meses del año sólo sumó 75.816 millones de reales (unos 37.908 millones de dólares), un 27,5 por ciento inferior al de los nueve primeros meses de 2011 y el menor valor para el período desde 2009.

El superávit acumulado hasta septiembre equivale al 2,33 por ciento del producto interior bruto (PIB) y la meta del Gobierno es alcanzar un ahorro equivalente al 3,1 por ciento del PIB.

Incluyendo lo que Brasil gasta con el pago de intereses de deuda, que hasta septiembre sumó 161.424 millones de reales (unos 80.712 millones de dólares), las cuentas públicas acumularon en los nueve primeros meses del año un déficit nominal de 85.609 millones de reales (unos 42.804,5 millones de dólares), valor un 17,5 por ciento superior al del mismo período de 2011.

El déficit nominal equivale al 2,63 por ciento del PIB.

Maciel explicó que para cumplir totalmente la meta el Gobierno estudia la posibilidad de descontar las inversiones en infraestructura del gasto público.

"Este año está menos favorable en términos fiscales", admitió el funcionario, que atribuyó el mal desempeño al menor ritmo de crecimiento de la economía como consecuencia de la crisis mundial.

Además de los menores ingresos fiscales por la baja actividad de las empresas, el Gobierno también espera una recaudación menor por los descuentos tributarios que dio para incentivar los sectores más afectados por la crisis, como el automotor.

Maciel aseguró que el Banco Central prevé una recuperación de la economía en este semestre y por eso espera alcanzar la meta de superávit fiscal para 2013 sin necesidad de tener que descontar las inversiones en infraestructura de los gastos públicos.