El Cono Sur está "razonablemente bien preparado" para afrontar los desafíos del futuro de la producción agraria, si bien debe mejorar en sus problemas de gestión, según señalaron hoy los expertos reunidos en la segunda Conferencia Global sobre Investigación Agrícola para el Desarrollo (GCARD).

En el Hotel Conrad de la ciudad uruguaya de Punta del Este, expertos de todo el mundo en investigación agrícola analizan, desde el pasado lunes y hasta el día 1, los avances concretos realizados para poder afrontar la necesidad de producir más alimentos que tendrá el planeta en los próximos años para afrontar el crecimiento de la población.

Según explicó a Efe el experto chileno Emilio Ruz, secretario ejecutivo del Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario del Cono Sur (Procisur) y uno de los principales expositores, los debates se centraron en tres puntos fundamentales, que son la necesidad de desarrollar planes de previsión y contingencia, impulsar el asociacionismo para mejorar la innovación y el apoyo a los pequeños productores.

En ese sentido, Ruz apuntó que la región del Cono Sur vive hoy día con "el viento a favor" en su producción agrícola y está en el momento de implementar acciones "tanto entre los productores como en las políticas públicas" para asegurar planes de futuro.

"Para el futuro hacen falta garantizar dos cosas importantes, la sustentabilidad de los recursos como suelo y agua, y la tecnología y asesoramiento necesarios para que eso se produzca. En eso estamos razonablemente bien preparados, porque hay mucha tecnología y se puede compartir", indicó el experto.

En ese sentido, Ruz destacó que si bien se tienen las capacidades técnicas, sí se debe mejorar la "gestión", porque la agricultura requiere "cada vez mejor eficiencia para operar" y de deben conocer bien los mercados, la logística, el transporte, y que este sea cada vez más profesional.

"Hace tiempo que aquí la agricultura no es el hermano pequeño de la economía, y se debe notar", razonó.

Ruz explicó que en la reunión se hizo hincapié en el estudio de las perspectivas que pueden afectar la agricultura en el largo plazo, como el cambio climático, lo que ayudaría a los países a reaccionar con rigor y premura a los escenarios adversos.

"Por ejemplo hoy, los países del Cono Sur son exportadores de granos de soja a Asia. Eso es así porque Asia va bien, pero si se desatara una crisis allí ¿Qué pasa? Por eso hay que tener cierta flexibilidad para producir en el largo plazo, para ir adaptando las inversiones que se hagan", concluyó.