El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Mitt Romney, recabó provisiones de ayuda el martes en Ohio, en un intento por dar con el tono correcto tras el paso de la supertormenta Sandy.

Romney dijo a los votantes del área de Dayton que los estadounidenses sienten una "gran tristeza" debido al sufrimiento en la Costa Este. Agradeció a los presentes por sus donativos, pero no mencionó al presidente Barack Obama en su breve declaración.

El equipo de campaña de Romney alineó cuidadosamente pasta de dientes, pañales, alimentos enlatados y otros víveres antes de la llegada de Romney. Tras dar un discurso, recolectó bolsas de provisiones de los partidarios.

El republicano había cancelado inicialmente todos los eventos del martes, un día después de que Sandy causó fuertes inundaciones, al menos 33 muertos y dejó sin energía eléctrica a millones de personas. Pero el acto de ayuda mantuvo a Romney bajo el ojo público y los reflectores de los medios a sólo una semana de las elecciones presidenciales estadounidenses.