El presidente chileno, Sebastián Piñera, planea remodelar su gabinete tras la derrota que el oficialismo sufrió este domingo en las elecciones municipales, en las que la oposición levantó el vuelo a un año de los comicios parlamentarios y presidenciales.

El portavoz del Gobierno, Andrés Chadwick, anunció hoy que el mandatario cambiará su equipo antes del 11 de noviembre para reemplazar a los ministros que quieran optar al Parlamento, aunque también podría incluir a aquellos con ambiciones presidenciales.

La otra gran protagonista ha sido la elevada abstención, que llegó al 59 %, en el estreno del sistema de inscripción automática y voto voluntario. Solo 5.495.929 ciudadanos acudieron a las urnas de los 13.404.084 que podían hacerlo.

"Espero que todos hagamos un acto de reflexión, porque una democracia en la que no participa la inmensa mayoría empieza a perder fuerza y legitimidad", declaró hoy Piñera durante una actividad pública, en la que no se refirió a los resultados.

Según el último cómputo conocido hoy, con un 95,94 % de las mesas escrutadas, la oficialista Coalición por el Cambio logró un 37,47 % de los sufragios en las elecciones de concejales, frente a un 43,10 % de la oposición de centroizquierda.

El oficialismo perdió comunas (municipios) clave, incluido el de Concepción, el segundo del país, y varios de la capital, como Santiago Centro, Providencia, Ñuñoa, La Reina, Recoleta, Huechuraba e Independencia.

En Santiago Centro ganó Carolina Tohá, que fue ministra durante el gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010); en Providencia triunfó una candidata independiente, Josefa Errázuriz, y en Ñuñoa dio la sorpresa Maya Fernández Allende, nieta de Salvador Allende.

Estos resultados son un retroceso para la coalición conservadora, que en 2008 dominó las elecciones municipales y apuntaló su ascenso hasta la victoria en las presidenciales de 2009, las primeras ganadas por la derecha desde el retorno de la democracia, en 1990.

Las encuestas no anticiparon ahora la derrota del oficialismo, que hoy analiza en un comité político en La Moneda las causas de este varapalo y sus posibles repercusiones para las parlamentarias y presidenciales del 17 de noviembre de 2013.

"Ahora viene un proceso de lamerse las heridas", dijo a los periodistas el presidente de Renovación Nacional (RN), Carlos Larraín.

La ley obliga a los ministros que deseen ser candidatos a un puesto parlamentario a dejar su cargo un año antes. Eso sería el 16 de noviembre, pero Piñera adelantará esa decisión porque el día 11 iniciará una gira de doce días por Europa.

El presidente podría aprovechar también para reemplazar a los ministros de Obras Públicas, Laurence Golborne, y Defensa, Andrés Allamand, los dos precandidatos presidenciales del oficialismo, en un intento de frenar el auge de la oposición, con Bachelet como bandera.

Piñera, con una baja popularidad, golpeada desde mayo de 2011 por las movilizaciones estudiantiles, no puede por ley optar a un segundo mandato consecutivo, y la mejor carta del Gobierno es Golborne, que lideró el rescate de los 33 mineros de Atacama.

Independiente pero cercano a la Unión Demócrata Independiente (UDI), Golborne apoyó en terreno a varios candidatos de la derecha, mientras que el segundo en la carrera, Andrés Allamand, miembro de RN, no se inmiscuyó en campaña.

"Esto va a tener repercusiones en eventualmente acelerar la salida de Golborne del gabinete. Allamand tiene hoy día una posición más cómoda por cuanto no se la jugó por salir a la calle. Golborne sí, y fracasó", señaló a Efe Claudio Fuentes, politólogo de la Universidad Diego Portales.

Ambos, además, representan las cartas de los dos partidos de la coalición oficialista, que viven constantes roces.

"A mí me parece de muy mal gusto que el ministro Allamand fuera (este domingo) a La Moneda a sacar aplausos fáciles en una derrota", opinó hoy el presidente de la UDI, Patricio Melero.

Los análisis apuntan a esclarecer si estos resultados son un anticipo de las presidenciales. "Si bien es un voto local, hay una proyección hacia lo nacional. En la campaña, Golborne y Bachelet aparecían junto a la mayoría de los candidatos", reflexiona Claudio Fuentes.

Pero sea quien sea el candidato de la derecha, todas las encuestas dan como ganadora a Bachelet, pese a que ella no ha dicho si pretende regresar a La Moneda en 2014.

Bachelet no acudió este domingo a votar porque se encontraba en Nueva York, donde se desempeña como directora ejecutiva de ONU Mujeres, pero sí felicitó por teléfono a Fernández Allende, a Errázuriz y a Tohá.

Esta última estuvo arropada por la madre de la exmandataria, Ángela Jeria, y por varios de sus exministros, mientras sus partidarios la aclamaban al grito de "Bachelet 2014".

A pesar de la popularidad de Bachelet, la Concertación, que gobernó el país entre 1990 y 2010, tiene una valoración de apenas el 20 %, por lo que su triunfo sorprendió incluso a sus dirigentes, aún inmersos en un debate sobre la identidad y orientación de la coalición de centroizquierda.