Siria entró en el cuarto y último día de la tregua temporal declarada con motivo de la Fiesta musulmana del Sacrificio, sin que se haya conseguido frenar la violencia en el país, donde hoy prosiguieron los bombardeos en la periferia de Damasco, según la oposición.

La red opositora Sham destacó que aviones militares del régimen -de tipo Mig, de fabricación rusa- atacaron a primera hora de la mañana las ciudades de Arbin y Zamalka, en los alrededores de la capital.

Asimismo, los suburbios norteños de la localidad de Hama, en el centro del país, fueron bombardeados por las fuerzas gubernamentales con proyectiles "Shilka", denunció el mismo grupo.

Estos sucesos ocurren después de que más de un centenar de personas falleciera ayer en bombardeos y choques entre las tropas del régimen y los rebeldes en el tercer día de tregua, que supuestamente había sido aceptada por las partes.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó que 116 personas perdieron la vida ayer, la mayoría en Damasco y sus alrededores, mientras que los Comités de Coordinación Local situaron la cifra en 128 y la Comisión General de la Revolución Siria, en 120.

Este último grupo subrayó que las hostilidades no cesaron durante la noche, ya que el distrito de Hayar Asuad, de Damasco, y la población de Duma, en las afueras, fueron objetivo de la artillería del régimen la pasada madrugada.

Asimismo, se registraron enfrentamientos en los barrios damascenos de Sayida Zeinab y Tishrín entre los soldados leales al presidente Bachar al Asad y el opositor Ejército Libre Sirio (ELS), apuntaron los Comités.

Por su parte, el Comando General de las Fuerzas Armadas Sirias acusó en un comunicado, difundido hoy en la agencia de noticias oficial Sana, a grupos terroristas de continuar durante el día de ayer, y por tercera jornada consecutiva, las violaciones de la tregua.

En la nota, el Ejército sirio dijo que hubo ataques "terroristas", como el régimen denomina a la oposición armada, contra puestos de control en la provincia de Homs (centro), Hama (centro) y en los alrededores de la capital.

Asimismo, denunció que grupos armados atacaron a las fuerzas del régimen en la provincia norteña de Idleb y que sabotearon un oleoducto en Albukamal, en el este del país.

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones impuestas por el régimen a los periodistas para trabajar.

El régimen de Damasco y el ELS aceptaron el jueves una tregua temporal de cuatro días con motivo de la Fiesta del Sacrificio, aunque pusieron distintas condiciones para cumplirla, en medio de las dudas sobre su viabilidad y las divisiones entre los opositores armados.

El alto el fuego fue propuesto por el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Lajdar Brahimi, en un nuevo intento de frenar la violencia en este país, que se ha visto abocado al fracaso ante las continuas violaciones a la tregua.