Es difícil aprender a jugar tenis, particularmente cuando resulta imposible ver la pelota.

Pero eso es lo que están haciendo los estudiantes en la Escuela de California para Ciegos. Aprenden una forma de tenis adaptada para las personas con discapacidad visual y de paso amplían los límites acerca de lo que pueden o no hacer los invidentes.

El campus apoyado por el estado en Fremont figura entre tres escuelas para ciegos en Estados Unidos que comenzaron recientemente a enseñar esta variante del tenis, inventada en Japón en la década de 1980. Una organización sin fines de lucro, denominada Tennis Serves, trabaja para promover este deporte en Estados Unidos.

"No sabía que alguien que carece de la vista pudiera jugar tenis, sino hasta que llegué a esta escuela", dijo Jonathan, un estudiante de 16 años, residente en la localidad de Modesto. La escuela se negó a dar el apellido del adolescente, en acatamiento de una ley estatal que salvaguarda la privacidad de alumnos con discapacidades.

El tenis para ciegos se juega en una cancha más pequeña, con una red a menor altura y con raquetas del tenis infantil, que tienen una superficie más grande para hacer contacto con la pelota y una empuñadora más corta. Se adhiere una cinta al piso, para que los jugadores puedan sentir los límites de la cancha con sus pies.

Los participantes emplean una pelota de hule espuma rellena de cascabeles, que suenan al impacto, lo que les permite ubicar la bola cuando rebota en la cancha o en otra raqueta. Una vez que un jugador hace el saque, el rival debe responder antes de que la pelota rebote tres veces en el piso.

"Lo más difícil de enseñar es la forma de dar un golpe oportuno", dijo Sejal Vallabh, de 17 años y fundador de Tennis Serves. "Ser capaz de escuchar la pelota, ubicarla mediante el sentido del oído y hacer el 'swing' en el preciso momento en que la pelota pasa es algo realmente difícil de enseñar".

Aunque los jugadores experimentados logran mantener la pelota dentro de los límites de la cancha y sostienen largos intercambios con sus rivales, tan sólo el golpear la bola y enviarla por encima de la red puede ser todo un desafío para los principiantes. Durante una reciente visita a la Escuela de California para Ciegos, la mayoría de los estudiantes tuvo dificultades para afinar sus tiros.

Pocos disparos fueron devueltos, pero los profesores dicen que algunos tenistas están desarrollando ya esa capacidad.

El tenis de ciegos fue creado en 1984 por Miyoshi Takei, estudiante japonés de bachillerato, quien diseñó la pelota especial y ayudó a que el deporte ganara popularidad en su país y en otros de Asia. Takei dominó las competiciones de tenis para invidentes hasta el año pasado, cuando pereció en un accidente ferroviario a los 42 años.