La Convención nacional del partido derechista Likud votará hoy el acuerdo que su presidente, Benjamín Netanyahu, alcanzó con la formación ultranacionalista Israel Beitenu, en medio de la polémica sobre si la votación debe ser secreta o a mano alzada.

El principal órgano decisorio del Likud, que agrupa a más de 3.000 dirigentes y militantes de todo el país, se reunirá a las 17.00 hora local (15.00 GMT) en los Jardines de Exposiciones de Tel Aviv, dijeron a Efe fuentes del partido.

Los miembros de este órgano representativo deben decidir si aceptan o no la propuesta del primer ministro de acudir a las elecciones del 22 de enero con el partido del ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, según un acuerdo que ambos anunciaron el jueves.

La propuesta incluye la fusión de las dos listas electorales después de que cada formación haya elegido a sus candidatos a diputado, según el criterio de entre 3 y 4 representantes de Israel Beitenu por cada decena de la lista común.

Salvo contadas excepciones, los principales dirigentes del Likud no han hecho ningún tipo de declaraciones sobre el acuerdo, lo que es interpretado por los comentaristas como un signo de apoyo.

Ayer, en un intento de disipar las criticas de algunos de ellos, Netanyahu aseguró a un grupo de 80 alcaldes likudistas que no habrá una fusión de partidos y que cada uno "mantendrá su propia identidad" en el futuro.

También rebatió la posibilidad de que Lieberman, conocido por su extremismo nacionalista, pueda llegar a ser su sucesor.

Sí confirmó que le ha dejado la puerta abierta a que, de ganar las elecciones, elija la cartera que prefiera, incluidas las más codiciadas de Finanzas, Defensa y Exteriores.

El diario Israel Hayom informa hoy de que la mayoría de los ministros del Likud en el Gobierno israelí ven con buenos ojos la propuesta de unir fuerzas para ganar las elecciones, y que la oposición interna la encabeza únicamente el ministro Mijael Eitan y un pequeño grupo de seguidores.

Eitan, que ayer pidió ver el acuerdo escrito, exige que la votación sea secreta con el fin de que los militantes puedan expresar libremente su opinión sin temor a futuras represalias.

La decisión sobre si el voto se realizará en urna o a mano alzada la tomará el órgano partidista al comenzar la reunión.

Las últimas encuestas no son concluyentes sobre si la lista unida atraerá a más votantes que si los dos partidos se presentasen por separado.

Actualmente ambos suman en el Parlamento 42 escaños (27 el Likud y 15 Israel Beitenu), los mismos que da a la lista conjunta una encuesta del Canal 2 de cara a las próximas elecciones.

Un sondeo que publica hoy el diario Maariv estima que lograrán 43, y otra del Canal 10 les concede únicamente 35.