El alcalde electo de Sao Paulo, Fernando Haddad, discutió hoy con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, acuerdos entre el Gobierno nacional y el municipal durante una reunión en el Palacio del Planalto, en la que agradeció el apoyo de la mandataria.

Haddad, escogido a dedo por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como candidato del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) a la Alcaldía de Sao Paulo, y apoyado por Rousseff, se impuso el domingo en la segunda vuelta de las elecciones municipales.

"Fue una reunión primero para agradecer el apoyo pero también para discutir asuntos importantes para la ciudad", afirmó el alcalde electo a periodistas tras su encuentro de 45 minutos con Rousseff, quien durante la campaña participó en varios mítines suyos.

Haddad, que fue ministro de Educación de Lula y de Rousseff, recordó que algunas de sus promesas de campaña prevén asociaciones e inversiones del Gobierno federal de Brasil.

"El encuentro fue muy provechoso ya que creamos un grupo de trabajo que comenzará a discutir las asociaciones que anunciamos durante la campaña electoral, y que quiero poner en ejecución cuanto antes", afirmó.

El exministro recordó que tiene experiencia de trabajo con Rousseff y por eso se apresuró en acordar la creación de un grupo que sirva como interlocutor en las relaciones entre el Gobierno federal y el municipal.

Haddad, de 49 años, obtuvo el domingo el 55,57 por ciento de los votos, contra el 44,43 por ciento del veterano líder opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Su victoria en las municipales tras haber comenzado con menos del cinco por ciento de las intenciones de voto fue considerada como una demostración del poder electoral de Lula, que también impuso como candidata presidencial a Rousseff y la ayudó a ganar las elecciones de 2010.

La victoria de Haddad también supone un importante triunfo para el PT, que recupera la alcaldía más importante del país, desde 2005 en poder de la oposición.