Al menos diez supuestos insurgentes y un soldado murieron hoy en dos choques armados en la región tribal de Khyber, en el noroeste de Pakistán, informaron fuentes oficiales citadas por el diario local Dawn.

Los presuntos miembros de la insurgencia murieron en una operación llevada a cabo por helicópteros de las Fuerzas Armadas paquistaníes en el área de Bara, en la que también resultaron heridos otros seis insurgentes.

Según las mismas fuentes, el bombardeo se produjo en respuesta a una emboscada realizada horas antes por milicianos integristas en una zona cercana y que provocó la muerte de un soldado y heridas a otros tres militares.

La represalia del Ejército provocó, además de las bajas en las filas insurgentes, la destrucción de cuatro refugios y el arresto de quince presuntos integrantes de uno de los grupos yihadistas que actúan en el convulso noroeste de Pakistán.

Khyber es una de las siete áreas tribales de Pakistán, que nunca han estado bajo completo control de la administración central, y que desde hace años sirven de refugio para miembros de Al Qaeda y de facciones de talibanes afganos y paquistaníes.

Desde finales del año pasado, el Ejército paquistaní combate con los integristas por el control del triángulo formado por las zonas tribales de Orakzai, Khyber y Kurram, que dan entrada a Afganistán y a bastiones talibanes situados más al sur.