El vicepresidente Angelino Garzón dijo el domingo que como consecuencia de los problemas de salud que lo han aquejado en los últimos meses renunciará a su cargo si así se lo solicita el presidente del Congreso.

"Si el doctor Roy Barreras me pidiera que yo presentara mi renuncia, le agradecería esa petición e inmediatamente la presentaría", aseguró Garzón en una entrevista con el diario bogotano El Tiempo.

El martes 23 de octubre Garzón reveló que sus médicos le habían descubierto un tumor microscópico canceroso no agresivo en la próstata y que para su eliminación había comenzado un tratamiento de sesiones de radioterapia. Las posibilidades de curación son del 95%, dijo el político.

Garzón, que el lunes cumplirá 66 años, se sometió en agosto de 2010 a una operación a corazón abierto y en junio sufrió un accidente cerebrovascular del cual se recupera. Su esposa, Monserrat Muñoz, fue sometida recientemente a una delicada operación para combatir un cáncer en uno de sus riñones y en la vejiga.

"Legalmente (Barreras) puede poner en duda si el vicepresidente de Colombia puede ejercer su función o no y pedir mi renuncia", agregó Garzón, quien hace tres semanas se negó a someterse a una evaluación médica a petición de Barreras como cabeza del Legislativo.

A la pregunta de si hablará con Barreras para que le pida su renuncia, Garzón respondió: "Yo no puedo forzar absolutamente nada. Por esta entrevista él se enterará de que si pide mi renuncia, la presentaré". Si Barreras le pidiera que se haga a un lado como vicepresidente, enfatizó Garzón, "le agradezco de rodillas y presento mi renuncia".

The Associated Press llamó varias veces a Barreras a su celular pero no respondió. Su jefa de prensa dijo que se encontraba en España.

Aunque dejó abierta la posibilidad de una eventual dimisión, Garzón también dijo que "debo tener en cuenta la opinión de muchos sectores de la población que me piden que no me retire". Añadió, sin embargo, que "me tomaré varios días para pensar detenida y fríamente" el tema de su posible renuncia.

El presidente Juan Manuel Santos, que el 3 de octubre se sometió con éxito a una operación de cáncer de próstata, ha dicho que apoyará a Garzón cualquiera sea la decisión que tome.

Debido a las dudas sobre la total recuperación de Garzón --un ex sindicalista que ha pasado por varias corrientes políticas-- o sobre si podrá desempeñar su acostumbrada agenda oficial, algunos legisladores han dicho que quizá debe considerarse la eliminación de la figura del vicepresidente, que fue reinstalada por la constitución de 1991.

El principal papel del vicepresidente colombiano es asesorar al jefe de Estado y cumplir las misiones que le delegue, tanto como suplir sus faltas temporales o absolutas. En caso de una renuncia o ausencia del vicepresidente, un nuevo funcionario es elegido por el Congreso para lo que reste del cuatrienio de gobierno.