Ucrania celebra hoy unas elecciones legislativas en el que el gobernante Partido de las Regiones (PR) parte como favorito, pero no tiene asegurada la mayoría en la Rada Suprema (Legislativo).

Los colegios electorales abrieron hoy sus puertas a las 08.00 hora local (06.00 GMT) y cerrarán a las 20.00 (18.00 GMT), según informó la Comisión Electoral Central.

Más de 36 millones de votantes son convocados a las urnas para elegir 450 diputados, la mitad por listas de partidos y el resto por circunscripciones mayoritarias.

Según todos los sondeos, el PR del presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich, lidera la carrera electoral en intención de voto con un 25 %, aunque los analistas pronostican que perderá un buen número de escaños debido al descontento popular con la política de recortes.

Con todo, los oficialistas podrían conservar la mayoría si los comunistas logran un buen resultado, como predicen los sondeos, y los candidatos del PR ganan en más de la mitad de las circunscripciones de un solo mandato.

Mientras, la oposición unificada liderada desde la cárcel por la ex primera ministra Yulia Timoshenko, quien votará en la clínica en la que es tratada de hernia discal desde agosto pasado, confía en el carisma de su líder para desbancar al partido en el poder.

La clave de la gobernabilidad podría recaer en los hombros de la Alianza Democrática Ucraniana por las Reformas (UDAR), la formación liderada por el campeón de los pesos pesados, Vitali Klitschkó, que podría superar en votos a la formación de Timoshenko (Batkívschina).

Según las encuestas, el quinto partido que superará el porcentaje mínimo requerido para acceder al arco parlamentario es el partido nacionalista Svoboda (Libertad), que firmó un pacto electoral con Batkívschina.

Dos canales de televisión ofrecerán tras el cierre de los colegios los resultados de los sondeos a pie de urna, mientras los resultados oficiales preliminares se conocerán varias horas más tarde.

La oposición ha denunciado que las autoridades se preparan para falsificar los resultados, lo que ha sido negado tajantemente por el primer ministro, Nikolái Azárov, que ordenó colocar cámaras web en todos los colegios electorales.

Para prevenir posibles protestas, como ocurriera en la pacífica Revolución Naranja de 2004, el Ayuntamiento de Kiev ha prohibido las manifestaciones públicas en la ciudad hasta el 12 de noviembre.

Según los analistas, estos comicios serán un ensayo para las presidenciales de 2015, por lo que en caso de victoria, Yanukóvich podría reformar la Constitución para que sea la mayoría parlamentaria, y no los ciudadanos por sufragio directo, la que elija al presidente dentro de tres años.

La Unión Europea ha advertido a Ucrania que las elecciones serán consideradas como una "prueba de fuego" del compromiso democrático del país y se mostró confiada en que se desarrollen de forma limpia y justa.