Gregor Blanco tenía todo arreglado para los Marlins de Miami hasta que se dejó seducir por los Gigantes de San Francisco.

Sin los servicios del jardinero venezolano, los Gigantes quizás no hubiesen tenido el juego perfecto de Matt Cain, el reemplazo tras la suspensión por dopaje de Melky Cabrera y el aporte tanto ofensivo como defensivo que ha tenido en la Serie Mundial.

Tras ser proclamado como el Jugador Más Valioso de la pasada temporada del béisbol invernal de Venezuela, Blanco ponderaba ofertas de clubes de Grandes Ligas.

Los Marlins de Miami parecían tenerlo atado hasta que Hensley Meulens, el coach de bateo de los Gigantes, se puso las pilas para reclutarlo.

Meulens siguió de cerca el desempeño de Blanco en Venezuela y se puso en contacto con el jardinero de 28 años de edad.

"El día antes que Gregor iba a firmar con los Marlins le llamé por teléfono y le dije 'oye, con nosotros vas a tener más chances de jugar. Nos falta un cuarto jardinero''', contó Meulens a The Associated Press. "'Tu haces todo lo que necesitamos en San Francisco. Tenemos muchos bateadores agresivos, y queremos a alguien con la calma tuya, que tome muchos pitcheos, que madure los pitcheos de los lanzadores para que no vayan tan profundo en el juego'. Lo convencí y al día siguiente firmó con nosotros".

Después de todo, Blanco fue el líder de embasado y carreras anotadas en Venezuela.

Esa invitación para ir a los campos de entrenamiento fue la decisión perfecta y la temporada de 2012 se puede describir como de redención para el venezolano.

Blanco se quedó sin jugar en las mayores el año pasado, luego que los Nacionales de Washington le traspasaron a los Reales de Kansas City en 2001. Quedó en libertad tras una floja producción en las menores, cosa que Blanco atribuyó a una lesión en la muñeca izquierda que precisó de una operación.

"Dicen que el destino está escrito para cada quien y en mi caso Dios me puso en San Francisco", declaró Blanco a la AP. "Ningún equipo me había valorado antes, ningún equipo me dio esa confianza. Y eso lo encontré con los Gigantes.

Blanco dijo que llegó a los entrenamientos de primavera planteándose el objetivo de ganarse su plaza en el roster.

"Cuando llegué al 'spring training' vi las necesidades que ellos tenían y me dije: 'yo mismo soy, gánate esta oportunidad''', señaló. "Ellos confiaron en lo que podía hacer con la defensa y el bate, y así fue".

Asumió un papel más preponderante cuando Cabrera, el titular del bosque izquierdo que había ganado el premio al Más Valioso del Juego de Estrellas, fue suspendido 50 juegos al dar positivo por testosterona.

Hasta el momento de la suspensión de su compañero, a mediados de agosto, Blanco tenía promedio de .232 al desempeñarse principalmente como suplente. En los 42 juegos que disputó tras la baja de Cabrera, Blanco bateó para .281 y acumuló un porcentaje de .343 en embasado.

Titular en los 15 juegos de esta postemporada, Blanco figura tercero entre los Gigantes en embasado (.345) en octubre.

Sus intervenciones han sido fundamentales en la Serie Mundial.

— Un toque de sacrificio suyo que se quedó a la deriva en la raya de tercera base llenó las bases y los Gigantes anotaron con un roleta de doble matanza en el séptimo inning la primera carrera de la victoria 2-0 sobre los Tigres de Detroit en el segundo juego.

— Un triple suyo en la segunda entrada empujó la primera carrera de otra victoria 2-0, esta vez en el tercer juego.

— Le ha robado hits a Miguel Cabrera y Prince Fielder con atrapadas deslizándose.

"Siempre tengo la sensación que se va a zambullir y atrapar toda pelota que se batee cerca de él", dijo Cain, beneficiado el 13 de junio cuando Blanco engarzó en la franja de advertencia una batazo de Jordan Schafer que le preservó el juego perfecto. "Las hace a cada rato y, lo más importante, es que las hace en los momentos clave".