Una parte de las cenizas del excomandante de la revolución cubana y opositor Eloy Gutiérrez Menoyo fueron sepultadas hoy en el panteón de su familia en el Cementerio Colón de La Habana y el resto serán esparcidas mañana en las montañas del Escambray, según su última voluntad.

Durante la ceremonia de entierro de una de las urnas con sus cenizas, Patricia, la hija mayor de Gutiérrez Menoyo, calificó a su padre como "un optimista crónico" y consideró que por eso, desearía se recordara de él "precisamente ese optimismo a prueba de cárcel, de dolores y de agravios, esa fe inmensa y total suya en el destino de Cuba".

Los restos de Eloy Gutiérrez Menoyo, quien vivía en Cuba desde hace nueve años, recibieron la bendición del párroco Miguel Pons en la capilla del camposanto y fueron sepultados en presencia de su hija Patricia Gutiérrez, su compañera sentimental, Flor Torres, y algunos amigos.

"Siempre me he sentido honrada de ser su hija", dijo Patricia Gutiérrez, quien reside en Puerto Rico y viajó a Cuba tras conocer el viernes que su padre, de 77 años, falleció en un hospital habanero a causa de una enfermedad coronaria complicada con dos aneurismas que padecía desde algún tiempo.

"Con el último aliento de Eloy puede que muera alguna oportunidad política que no fue aprovechada debidamente por el Gobierno cubano, pero renace también una fe en un mejor futuro para Cuba desde la reconciliación y el respeto", dijo Patricia al despedir el duelo.

"Murió firme en sus ideas como socialdemócrata que de niño vivió la guerra civil española, luchó por la libre expresión de las ideas, luchó por el desarrollo de una auténtica sociedad civil, por la implementación de estructuras de bienestar social, que permitiera a todos los ciudadanos acceder a la riqueza y a la plenitud", añadió.

Recordó que su padre "luchó desde el primer día de la insurrección contra Batista, contra la pena de muerte, contra el abuso de poder, contra la explotación del hombre y de todo aquello que detiene el desarrollo de los seres humanos".

Entre sus cualidades resaltó "la ausencia total de egoísmo, todo lo que hizo fue a un precio muy elevado, nunca buscando nada para él mismo, con un desprendimiento total y dio su vida entera por una tierra que no lo vio nacer pero que amó profundamente".

Eloy Gutiérrez Menoyo, nacido en Madrid el 8 de diciembre de 1934, obtuvo el grado de comandante de la revolución de la isla y la nacionalidad cubana, pero en 1961 se enfrentó a Fidel Castro, se convirtió en uno de sus opositores y se fue a la Florida (EE.UU.).

Su biografía fue una de las más singulares de la oposición castrista: de comandante revolucionario pasó a alzarse en armas contra Fidel Castro, estuvo largos años en prisión, lideró el grupo "Cambio Cubano" del exilio moderado en Miami (EE.UU.).

Regresó a Cuba por primera vez en 1995 y tras varias visitas, en 2003 decidió fijar su residencia en la isla con la pretensión de abrir espacios legales a la disidencia de forma pacífica.

Desde su retorno mantuvo una discreta actividad dentro del movimiento opositor que paulatinamente decayó hasta hacerse nula en los últimos tiempos, cuando su estado de salud se hizo cada vez más precario.

Patricia Gutiérrez explicó a Efe que después de cumplido el deseo de su padre de ser cremado sus cenizas descansarán "una parte aquí en el panteón de la familia y otras serán esparcidas por la sierra del Escambray (centro de Cuba), esa tierra verde y fecunda, donde libró algunas de sus legendarias batallas".

"En la lucha por la libertad que llegó en 1959, Eloy Gutiérrez Menoyo fue uno de los comandantes históricos que dirigió el II Frente Nacional del Escambray, no hacía más que continuar la leyenda viva que encarnó su hermano, mi tío Carlos", subrayó.

"Yo voy, Cuba es de todos. Yo nunca he podido estar en el Escambray. Esa es una asignatura pendiente que tengo. Muchas veces que visité Cuba, papá me decía de ir y nunca pude hacer eso con él", señaló la hija del disidente.

"El viaje lo terminaré haciendo con sus restos, pero llegaré, era un deseo de él y espero que esas cenizas de alguna manera fecunden en algo bueno", afirmó.