Sebastian Vettel dio el domingo un paso más a lo que parece su inminente tercer título consecutivo en Fórmula Uno al imponerse en el Gran Premio de la India, aunque su rival más cercano, Fernando Alonso, mantuvo la presión con su segundo puesto.

Vettel ganó su cuarto gran premio seguido por primera vez en su carrera — dominando totalmente el tramo asiático de la temporada — y ahora encabeza el campeonato mundial de pilotos con 13 puntos de ventaja cuando faltan tres carreras. Trata de sumarse a la insigne compañía del argentino Juan Manuel Fangio y el alemán Michael Schumacher como los únicos en ganar tres títulos consecutivos en la categoría mayor del automovilismo.

"Es notable (ganar cuatro carreras seguidas)", se entusiasmó Vettel. "Es muy difícil buscarlo, es algo que ocurre o no".

Los primeros dos puestos para los dos competidores máximos por el título significa que en la práctica — aunque no matemáticamente — la lucha por el campeonato está reducida a ellos dos.

Cuando se le preguntó al alemán si ya se veía acariciando el trofeo, Vettel dijo que también estaba en competencia su rival Alonso. "Es un gran paso para nosotros, pero falta mucho y sabemos qué rápidamente cambian las cosas", afirmó.

Inmediatamente después de ganar la carrera, Vettel salió al paso de rumores de que se pasaría a la Ferrari.

El alemán admitió que "puede que haya algunas preocupaciones" pero agregó que estaba "ciento por ciento detrás del equipo" Red Bull.

Las versiones habían cobrado fuerza este mes cuando el brasileño Felipe Massa firmó un contrato de un año con Ferrari para 2013, lo que dio lugar a especulaciones de que se anticipaba un refuerzo de campanillas para el año siguiente. Vettel tiene contrato con Red Bull hasta fines del 2014.

Alonso admitió que el segundo puesto era lo máximo que podía aspirar el domingo, pero con las mejoras a su automóvil anticipadas antes del Gran Premio de Abu Dabi de la semana próxima, todavía confía en poder alcanzar a Vettel en el tramo final.

"Por el momento no es fácil competir con Red Bull, pero nunca nos rendimos", dijo Alonso, de Ferrari. "Todavía quedan muchos puntos en juego y por eso soy optimista".

Vettel encabeza el campeonato mundial de pilotos con 240 puntos, seguido de Alonso (227), Raikkonen (173), Webber (167) y Hamilton (165). Massa está noveno con 89, Pérez décimo con 66, Maldonado decimoquinto con 33 y Senna decimosexto con 26.

En el campeonato de fabricantes Red Bull está primero con 407 puntos, seguido de Ferrari (316), McLaren (306), Lotus (263), Mercedes (136).

Vettel ganó con 1 hora, 31 minutos, 10.744 segundos.

Mark Webber (Red Bull) estuvo en segundo lugar hasta la vuelta 48 de las 60 cuando una falla en su sistema impulsor KERS permitió que Alonso lo superara en la recta principal. El australiano tuvo que resistir el embate de Lewis Hamilton (McLaren) en las vueltas finales para apoderarse del tercer puesto por seis décimas de segundo. Hamilton terminó cuarto.

"Es desmoralizador no tener KERS en la recta", se lamentó Webber.

Quinto fue Jenson Button (McLaren), sexto el brasileño Massa (Ferrari). Les siguieron Kimi Raikkonen (Lotus), Nico Hulkenberg (Force India), Romain Grosjean (Lotus) y Bruno Senna (Williams).

El venezolano Pastor Maldonado (Williams) fue decimosexto y el mexicano Sergio Pérez (Sauber) no terminó la carrera, retirándose en la vuelta 19 después que el extremo trasero derecho de su auto rasgó el alerón frontal del toro Rosso de Daniel Ricciardo..

Michael Schumacher, multicampeón mundial, de Mercedes, fue vigésimo segundo.

Cuando se le dijo a Vettel que era el primer piloto desde el extinto Ayrton Senna en 1989 en haber estado primero en cada vuelta de tres carreras seguidas, el alemán pareció emocionarse. "Es realmente algo muy especial. Todos recordaremos a Ayrton para siempre".

La principal baja en la primera vuelta fue de Schumacher, que pinchó una goma trasera cuando su Mercedes fue embestida por detrás por Jean-Eric Vergne, de Toro Rosso. Obligado a completar la mayor parte de una vuelta con la pinchadura antes de poder parar en los puestos, tuvo que resignarse a quedar decididamente rezagado.