Un grupo de españoles arreó el domingo un rebaño de más de 2.000 ovejas por el centro de Madrid en defensa de antiguos derechos de pastoreo y rutas de migración y trashumancia que están amenazados por el crecimiento de la urbe y las prácticas agrícolas modernas.

Desde al menos 1273 ha existido el derecho a utilizar las vías pecuarias que cruzan tierras que fueron campos abiertos y bosques antes de que Madrid creciera y pasara de una aldea rural a la gran metrópolis que es hoy día.

Cada año, un grupo de pastores defiende ese derecho y conforme a una antigua tradición, el domingo pagan 25 maravedís — primeras monedas acuñadas en el siglo XI — al Ayuntamiento para pasar con sus animales.

Los pastores tienen derecho a utilizar 125.000 kilómetros (78.000 millas) de vías para efectuar la trashumancia según la temporada desde pastizales de las tierras altas en el verano a pastizales más cálidos en el invierno boreal.