Las cerca de 41.000 mesas en las que 13,4 millones de chilenos están convocados a elegir este domingo a los alcaldes y concejales de 345 municipios están empezando a funcionar más lentamente que en otras ocasiones, según diversos testimonios.

Las 40.818 mesas debían abrir a partir de las 08.00 hora local (11.00 GMT), sin embargo, dos horas después en cientos de ellas había escasa afluencia de electores, según testimonios recogidos por los medios locales.

No obstante, el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, señaló que a las 09.45 hora local (12.45 GMT) se había ya constituido un 95,88 % de las mesas a nivel nacional.

Agregó que la región con menos mesas funcionando a esa hora era Arica y Parinacota (norte) con un 81,91 %, mientras que la que tenía la mayor proporción era Los Ríos (sur) con el 98,78 %.

Estos comicios municipales, que a juicio de muchos analistas suponen la antesala de las elecciones presidenciales y legislativas que se celebrarán en noviembre de 2013, son los primeros en los que todos los chilenos pueden votar de forma voluntaria, en virtud de la reforma electoral aprobada este año.

Antes de ese cambio, para votar había que estar inscrito en el padrón electoral y -en ese caso- el voto era obligatorio.

La ley establece que si una mesa no cuenta con el personal suficiente para su apertura, los primeros ciudadanos que acudan a sufragar deberán constituirse como vocales, lo que hace que en algunos lugares los votantes merodeen por los alrededores hasta comprobar que la mesa que les corresponde ha abierto.

Todos los dirigentes políticos han hecho llamamientos para que los ciudadanos acudan masiva y tempranamente a votar en unos comicios que, según algunos encuestas, registrarán una abstención superior al treinta por ciento.

El presidente, Sebastián Piñera, describió la jornada como "una fiesta para la democracia" y pidió a los chilenos que vayan a votar "con mucha tranquilidad y mucha calma, porque una democracia -dijo- tiene que tener la capacidad de escuchar la voz de los ciudadanos".

"Cuando vota poca gente, la democracia se debilita; si ustedes no votan, otros van a tomar las decisiones por ustedes y eso no es bueno", aseveró Piñera a los periodistas, antes de emitir su voto en una céntrica escuela de Santiago.

"Hoy se apaga la voz de los candidatos y vamos a escuchar de forma profunda la voz de los ciudadanos", agregó Piñera quien enfatizó que "cualesquiera que sean los resultados, éstos tienen que ser respetados".

En el arranque de esta jornada electoral no ha habido incidentes ni alteraciones graves del orden público, salvo cuando acudió a votar el alcalde del municipio santiaguino de Providencia y candidato a la reelección, Cristián Labbé.

Un grupo de manifestantes comenzó a silbar y a gritar consignas como "¡Asesino!", contra Labbé, un coronel retirado que fue parte de la policía secreta durante la dictadura y guardia personal de Augusto Pinochet.

"Estoy tranquilo", dijo en medio del tumulto Labbé, que busca su cuarto período al frente de la alcaldía de Providencia. "Miren si este es el país en que queremos vivir", añadió, en alusión a sus detractores, que vociferaban en su contra y se enzarzaron en algunos conatos a golpes con partidarios del alcalde que salieron en su defensa.

También se informó del corte de un camino vecinal en la zona más conflictiva de la Araucanía, donde se concentra la población mapuche y la aparición de propaganda electoral en las cercanías de algunos colegios electorales, lo cual está prohibido por la ley.