Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dijeron hoy en La Habana que el "punto de arranque" de la negociación de paz con el Gobierno de su país implica referirse a "la concepción" de "lo que es la tierra".

"Comienza el proceso de diálogos por la paz, que no de negociación ni de capitulación, con una Agenda práctica, de sencillo entendimiento", señala un comunicado fechado en La Habana y divulgado en una web de las FARC bajo el titular "Reflexiones sobre la Agenda de la Habana II".

Tras instalar la mesa de negociación en Oslo (Noruega), las FARC y el Gobierno colombiano continuarán los diálogos de paz en La Habana, su sede permanente, a partir del próximo 15 de noviembre.

Las FARC sostienen en el texto que para las partes "el punto de arranque, el primer punto del Acuerdo General, implica" referirse "a la concepción" de lo "que es la tierra".

"Nuestra visión no se delimita a lo que comúnmente se define como suelo, ni el sentido de nuestra lucha a la reivindicación solamente de la formalización de la propiedad del mismo", recalcan.

Para las FARC, el elemento tierra "es componente esencial" del territorio y "es a partir de este concepto que se han de dar" las "consideraciones fundamentales"

En ese sentido consideran "base de esa territorialidad aspectos como soberanía en general, la relación amigable con la naturaleza, el problema de la soberanía alimentaria como algo más específico, y el bienestar social, entre otros".

"El territorio es factor fundamental de existencia, abrigo de vida y de estancia armónica con la naturaleza, cuya apropiación la concebimos en perspectiva social y no mercantilista", apuntan.

Asimismo, estiman que el derecho a la tierra "va más allá del derecho al suelo y a su titulación; se trata de un derecho a la reapropiación colectiva, social, del territorio, como parte esencial del derecho a la vida (...)".

"Con esta perspectiva compartimos el planteamiento de 'Vía Campesina' en cuanto a que los pueblos libres deben poseer la facultad para definir sus propias políticas agrarias y alimentarias de acuerdo a objetivos de desarrollo sostenible", añaden.

Y denuncian que "todos los proyectos que derivan en entrega del patrimonio nacional surgen de las élites gobernantes de manera inconsulta".

La agenda de los diálogos del Gobierno colombiano con las FARC tiene como ejes buscar una solución al problema de la tierra, la dejación de las armas por parte del grupo guerrillero, la entrada de los rebeldes desmovilizados en la vida política, la solución al problema del narcotráfico y la reparación a las víctimas del largo conflicto.