El aumento del padrón electoral chileno de 8,1 a 13,4 millones de personas no se reflejaba el domingo en los locales ni en las mesas de votación habilitadas para las elecciones municipales, donde en pasados comicios se formaban largas filas a la espera de poder emitir el voto.

Los chilenos eligen 345 alcaldes y 2.224 concejales en todo el país, para un período de cuatro años que se iniciará el 6 de diciembre.

La entrada en vigor de una ley de inscripción automática y sufragio voluntario, el 31 de enero, sumó 5,3 millones de electores mayoritariamente jóvenes, cuyo comportamiento electoral y preferencias políticas son una incógnita.

A media mañana funcionaban casi la totalidad de las 40.818 mesas que estarán abiertas hasta las 2100 GMT. Unas dos horas después se conocerán los primeros resultados y cerca de las 0400 GMT del lunes se espera tener el escrutinio manual de 90% de los sufragios emitidos.

Las elecciones del domingo son la primera prueba en las urnas para los dos grandes bloque políticos locales: el oficialismo derechista y la oposición de centroizquierda.

El presidente Sebastián Piñera después de votar exhortó a todos a sufragar. "Chile nos pertenece a todos y si ustedes no votan, otros van a tomar las decisiones por ustedes" en aspectos tan importantes como la educación y la salud, dijo.

El último sondeo del Centro de Estudios Públicos, la encuestadora más respetada del país, señaló en agosto que la abstención podría rondar el 40%. Otros estudios elevan la cifra a 60%.

A primera hora la mayoría de los votantes eran adultos y ancianos. Por la tarde aun se veían pocos jóvenes, pero varios analistas políticos esperan que a última hora cambien de actitud y acudan en masa a las urnas.

Pese al drástico crecimiento del padrón electoral, alrededor de un millón de chilenos sigue sin poder votar porque el oficialismo derechista se opone a aprobar un proyecto que permita votar en el extranjero.

El ex presidente Ricardo Lagos (2000-2006), luego de votar, se preguntó "¿Cómo es posible que después de 20 años no podamos tener una elección como corresponde?". Una crítica similar emitió Angela Jeria, madre de la ex presidenta Michelle Bachelet (2006-2010), quien por su labor en ONU Mujer se encuentra en Nueva York, por lo que no puede sufragar.

Bachelet es la más probable candidata presidencial única de la oposición de centroizquierda para los próximos comicios presidenciales de 2014.

"Millones pueden votar ahora y no lo hacen, y mi hermana que quiere hacerlo, no la dejan", dijo a la AP Verónica Rojas, cuya hermana Pamela está exiliada en Francia.

Uno de los hechos que llamó la atención fue una actividad artística protagonizada por doce jóvenes que ingresaron al Estadio Nacional de Santiago, el mayor centro electoral chileno, se arrodillaron en el cemento por unos 45 minutos con los brazos en torno a la nuca y permanecieron en absoluto silencio.

Entre muchos de los electores que se encontraban allí se inició una discusión entre quienes los apoyaban y quienes los criticaban, mientras otros jóvenes coreaban "aquí se mató, aquí se torturó", en alusión a que el Estadio Nacional fue el mayor campo de detenidos tras el golpe militar de 1973, donde desaparecieron centenares de izquierdistas y miles fueron torturados y abusados.

Durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990), se traspasó la dirección de los colegios, hospitales y centros de atención de salud básicos a las municipalidades, lo que marcó el inicio del declinar de ambos sectores debido a las diferencias en los ingresos de las alcaldías.

La exigencia de mayor calidad en la educación pública dio origen el año pasado a las mayores protestas estudiantiles registradas en este país, que se prolongaron por siete meses y fueron severamente reprimidas.

Las alcaldías de Santiago, Concepción, Valparaíso y Temuco son símbolos de la disputa entre oficialismo y oposición, al igual que las 10 comunas con mayor población en todo el país, de las cuales sólo una está en manos de la disidencia.

De las 345 alcaldías en disputa, 145 están en manos del bloque derechista y 147 en la oposición. La falta de renovación en la política chilena también se refleja en las elecciones municipales, donde poco más de 80% de los ediles va a la reelección.