Mientras los habitantes de la costa este de Estados Unidos se preparaban para la llegada del huracán Sandy, el Caribe continuaba sufriendo los embates del temporal.

Las autoridades en la región dijeron que las muertes por el huracán se elevaron la mañana del domingo a 65, de los que 51 correspondían a Haití. Las persistentes lluvias se suman a los estragos iniciales que dejó Sandy en el Caribe.

Haití es especialmente vulnerable a las tormentas porque tiene numerosas viviendas precarias y colinas propensas a las inundaciones, además de que 370.000 personas viven aún en albergues temporales tras el devastador sismo de 2010.

También hubo pérdida de vidas a causa del huracán Sandy en Cuba, Jamaica, Puerto Rico y Bahamas.