Un gol del eslovaco Marek Hamsik (m.58) dio un sufrido triunfo local al Nápoles ante el Chievo Verona (1-0), lo que le mantiene a tres puntos del líder Juventus Turín, mientras que el Roma cayó en casa ante el Udinese (2-3), en encuentros que han cerrado la novena jornada liguera italiana.

Hamsik resolvió un partido que se puso incómodo al Nápoles, que no supo aprovechar tres claras ocasiones de marcar en el primer tiempo y que notó en exceso la baja a última hora por problemas musculares de su goleador uruguayo Edison Cavani.

Un triunfo que le permite al Nápoles recuperar la segunda plaza que horas antes le había arrebatado el Inter de Milán, manteniéndose a tres punto del líder Juventus, que por la mañana se había impuesto en su visita al Catania (0-1), con polémica incluida al serle anulado un gol por fuera de juego al conjunto local que parecía válido.

En el "Olímpico" romano, el Udinese se llevó ante el Roma (2-3) tres importantes puntos en su lucha por alejarse de los puestos de descenso. Lo hizo, además, remontando un temprano 2-0 favorable a los romanistas y que puso en el marcador el argentino Lamela (m.22 y 25), que firmó su primer doblete italiano.

El Roma aplastaba al Udinese y el fantasma de la goleada local aparecía. Pero todo cambio con el tanto de Domizzi (m.32), que hizo crecerse a su equipo, creer en la remontada, además de sembrar de dudas al conjunto romano.

La igualada, tras desaprovechar el Udinese un para de ocasiones antes del descanso, llegó en el minuto 50 obra del veterano Antonio Di Natale.

La puntilla friuliana llegó en el minuto 88, tras señalar uno de los jueces de meta (en Italia esta campaña hay dos jueces de portería, como en las competiciones europeas) la pena máxima por un derribo del local defensa brasileño Leandro Castán sobre el argentino Roberto Pereyra.

Di Natale ejecutó la pena máxima "a lo Panelka" y puso el 2-3 en el marcador, que ya fue definitivo.