El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Juan Jiménez, dijo hoy que el Gobierno de su país no iba a dialogar con delincuentes tras los enfrentamientos en un mercado de Lima que dejaron cuatro muertos, decenas de heridos y más de un centenar de detenidos.

"El diálogo no es frente a delincuentes, no se hace con invasiones ni con pistolas en las cabezas de los policías... no dialogamos en términos de extorsión al Estado", afirmó Jiménez en el programa de televisión Cuarto Poder.

El jefe del Gabinete ministerial afirmó que los responsables de los actos violentos iban a ser procesados y que se iba a llegar "hasta el fondo con este tema".

"Esto es una lección para todo el país. No es un tema inusual, ejemplo de ello es (el conflicto social de) Bagua y el tema de Puno. Muchos disturbios se han manejado con absoluta impunidad", aseguró.

Jiménez también invocó a los ciudadanos que se unan a la campaña que ha emprendido el Ministerio del Interior para reconocer y denunciar a los delincuentes a través de redes sociales y afiches.

El pasado jueves, la Policía intentó colocar muros de cemento para bloquear el acceso de camiones al mercado La Parada, en el distrito de La Victoria, por una orden municipal que reconoce como único centro de abastos mayorista al que se encuentra en Santa Anita.

La violencia se desató cuando los comerciantes y delincuentes de la zona pusieron resistencia y comenzaron a lanzar piedras, botellas y palos a los policías, quienes respondieron con gases lacrimógenas y disparos al aire, escenario en el que se produjeron los dos primeros muertos, ambos con antecedentes penales.

En esa ocasión, las imágenes de televisión de Canal N captaron la caída del caballo de un agente que fue brutalmente golpeado por la turba con piedras y ladrillos, para después ser arrastrado por la calle.

El sábado, la policía regresó a la zona en mayor número, mejor organizados y equipados con tanquetas, motos y un helicóptero que sobrevolaba el mercado, con lo que lograron restablecer el orden.

La violencia de los enfrentamientos causó la muerte de dos personas más, una de ellas herida de bala, tras lo que el director de la Policía, Raúl Salazar, negó que los agentes hayan utilizado armas de fuego y que hayan ingresado al mercado.

La Fiscalía denunció hoy penalmente por los actos violentos a 102 personas a las que se les atribuye los delitos contra la tranquilidad y la paz pública, disturbios en agravio del Estado, contra la administración pública y resistencia a la autoridad.