Los peores temores en torno al alto abstencionismo en las elecciones municipales del domingo parecen confirmarse tras conocerse los primeros resultados de los comicios, que dieron un triunfo parcial en alcaldes al pacto del oficialismo derechista.

La elección se caracterizó en forma inédita por el voto voluntario y un padrón electoral que creció de 8,1 a 13,4 millones de personas.

Los chilenos eligieron a 345 alcaldes y 2.224 concejales en todo el país. La mayoría de los ganadores se conocerán pasada la medianoche.

Según el 58,29% de los sufragios escrutados, la coalición oficialista se impuso con un 38% de las preferencias sobre la oposición de centroizquierda, que fue dividida en las elecciones de concejales: el pacto del centrista Partido Demócrata Cristiano y el Partido Socialista obtuvo un 30%, y la alianza entre comunistas, radicales y el liberal Partido Por la Democracia, recibió un 13,25%, según informó el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla.

Viña del Mar, Valparaíso, La Florida, Las Condes y San Bernardo, cinco de las 10 comunas más grandes del país, siguieron en manos de la coalición oficialista.

La oposición arrebató a la derecha las simbólicas comunas de Santiago Centro y Providencia.

Hasta las pasadas elecciones la inscripción era voluntaria y el voto obligatorio, pero la situación cambió en enero, cuando entró en vigor una ley que transformó el empadronamiento en obligatorio y el sufragio en voluntario, lo que sumó 5,3 millones de potenciales electores, cuyo comportamiento electoral era una incógnita.

La oposición de centroizquierda aceptó el voto voluntario a cambio de la inscripción obligatoria para rejuvenecer el viejo padrón electoral vigente hasta las presidenciales del 2009, cuando fue electo el presidente Sebastián Piñera. Sin embargo, no logró el apoyo del oficialismo al proyecto que permitiría el voto de los chilenos en el extranjero.

Mauricio Morales, experto electoral de la Universidad Diego Portales, opinó en un foro de la televisión estatal que la voluntariedad del voto "tiene un sesgo de clase", ya que las personas más adineradas tienen más facilidades para desplazarse a los centros de votación, y más conciencia cívica debido a su mayor educación.

María de los Angeles Fernández, de la fundación de centroizquierda Chile 21, dijo que una abstención superior al 50% muestra claramente "una desafección de la política".

Fueron múltiples los llamados de última hora de políticos oficialistas y opositores a votar, pero no fueron escuchados.

Falta el escrutinio en concejales, que es muy complejo porque por algunas comunas postulan decenas de candidatos y el gobierno sólo entregó los resultados del 2,74% de los sufragios válidos.

Cuando concluya el proceso de conteo, se obtendrá el porcentaje de abstención, que se anticipó al seguir los escrutinios de centenares de mesas, en algunas de las cuales el ausentismo se elevó al 80%.

El último sondeo del Centro de Estudios Públicos, la encuestadora más respetada del país, señaló en agosto que la abstención podría rondar el 40%. La abstención en las municipales del 2008 fue de un 32%.

Las elecciones del domingo son la primera prueba en las urnas para los dos grandes bloques políticos locales: el oficialismo derechista y la oposición de centroizquierda.

De las 345 alcaldías en disputa, 145 están en manos del bloque derechista y 147 en la oposición, las restantes son regidas por independientes. La falta de renovación en la política chilena también se refleja en las elecciones municipales, donde poco más de 80% de los ediles va a la reelección.

Uno de los triunfos más llamativos fue el de la dirigente vecinal Josefina Errázuriz, quien se impuso por nueve puntos en la comuna de Providencia al coronel retirado Cristián Labbé, un ex agente de los servicios secretos de la dictadura y ex ministro del general Augusto Pinochet, que llevaba 16 años al mando de la comuna.

"Termina un ciclo económico, social y político en el país, hay que saber escuchar los movimientos sociales....el triunfo de ella es el triunfo de la ciudadanía por sobre los partidos políticos", declaró el ex presidente Ricardo Lagos (2000-2006).

En Santiago Centro, una de las comunas más simbólicas, Carolina Tohá, del liberal Partido Por la Democracia e hija de un ex ministro de Allende muerto por las torturas, se impuso por 11 puntos a Pablo Zalaquett, un militante de la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente, UDI, según el primer cómputo oficial.

Zalaquett ordenó reprimir las multitudinarias protestas estudiantiles del 2011 y de este año, que luchan por una educación de calidad y gratuita.

En esta elección el Servicio Electoral, reconocido por la transparencia de los procesos, cometió algunos errores como publicar en su sitio web los datos particulares de los electores. Sin embargo, el peor e imperdonable para los afectados fue habilitar para votar a los poco más de tres mil detenidos desaparecidos durante la dictadura militar (1973-1990).

"Esto puede traer una crisis de confianza en el servicio electoral", dijo Morales.

El Servicio se excusó señalando que recibió los datos del Registro Civil y que a los desaparecidos, al no estar declarados legalmente muertos, no podía eliminarlos de las listas. La televisión estatal mostró un libro de electores donde figura el presidente Salvador Allende, quien se suicidó el mismo día del golpe militar, el 11 de septiembre de 1973, para evitar caer en las manos de los sublevados.

Una de las dos organizaciones de colegiales locales, la ACES, llamó a entorpecer las elecciones y a no votar, pero claramente el abstencionismo no obedece a su exhortación. Por el contrario, la otra agrupación de secundarios y todos los líderes universitarios recomendaron sufragar.