El mariscal de campo Tom Brady lanzó para 304 yardas y cuatro pases de anotación que permitieron a los Patriots de Nueva Inglaterra ganar por paliza de por 7-45 a los Rams de San Luis, que jugaron como locales en el partido disputado en el estadio de Wembley, en Londres.

El tradicional partido de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) volvió a cumplir con todas las espectativas tanto deportivas como de asistencia de aficionados al registrar el estadio una entrada de 84.004 espectadores.

En el majestuoso escenario y césped de Wembley, la figura de Brady volvió a brillar de manera especial al convertirse en la gran figura que dirigió la exhibición ofensiva de los Patriots.

La gran labor de Brady permitió a los Patriots dejar su marca en 5-3 y mantenerse líderes en la División Este de la Conferencia Americana (AFC).

Brady hizo contacto en el primer cuarto con el receptor abierto Brandon Lloyd, con pase de 19 yardas; en el segundo encontró al 'tight end' Rob Gronkowski, con envío de siete yardas; en el tercero volvió a tener conexión con Lloyd con otro de nueve, y en el cuarto reencontró a Gronkowski con otro lanzamiento de 14 yardas.

El mariscal de campo estelar de los Patriots concluyó el partido con 23 pases de 35 intentos para un total de 304 yardas de ganancia, cuatro envíos de anotación, no le interceptaron ningún balón y dejó en 131,1 su índice pasador.

Mientras que los Rams (3-5) consideraban que podrían conseguir el triunfo, luego que en el primer cuarto el mariscal de campo Sam Bradford encontró a su receptor abierto Chris Givens con pase de 50 yardas para anotación, pero fue todo un espejismo.

Bradford terminó con 22 de 30 pases para 205 yardas con un pase de anotación y uno interceptado.

La defensa de los Patriots mantuvo una presión permanente sobre Bradford al que derribaron dos veces de las 25 que estuvo en peligro de ser alcanzado por los jugadores rivales antes que soltase el balón.