Una Roma blindada, con más de un millar de agentes de policía que vigilan las calles, espera que a las 14.30 (12.30 GMT) comience la manifestación organizada por asociaciones, sindicatos y colectivos como protesta ante la política de recortes y austeridad del Gobierno tecnócrata de Mario Monti.

Ante el peligro de posibles incidentes, como los que se vivieron en octubre del año pasado en la manifestación de los llamados "indignados", cerca de 1.500 policías vigilan el recorrido para evitar que el cortejo se desvía hacia sedes institucionales y se han retirado todos los contenedores de basuras y vehículos para evitar que puedan ser incendiados.

La manifestación recorrerá parte del centro histórico y terminará en la plaza de San Juan de Letrán, que fue escenario hace un año de violentos enfrentamientos con la policía.

A la pregunta sobre si temen que pueda haber "infiltrados" violentos en la manifestación, los organizadores han contestado que "los únicos infiltrados se sientan en el Parlamento".

No obstante han organizado un servicio interno de seguridad formado por 300 manifestantes para vigilar posibles infiltraciones de violentos.

La protesta ha sido organizada por asociaciones, colectivos de izquierdas y sindicatos, que esperan convocar a cerca 30.000 personas.

Según se lee en la convocatoria de la marcha, se protesta contra "Monti y su política económica, que produce precariedad, despidos, paro y pobreza".

Entre los participantes se encuentran numerosas asociaciones de estudiantes, protagonistas en las últimas semanas de varias manifestaciones contra los recortes a la educación mantenidos por el Gobierno de Monti.

La manifestación estará precedida por una pancarta en la que se leerá: "Con la Europa que lucha. Monti vete".