Unos 3.000 agentes de la policía española participaron el sábado, en su día libre, en una manifestación de protesta contra las medidas de austeridad adoptadas por el gobierno, entre ellas la eliminación de sus bonificaciones de Navidad.

La protesta bloqueó una de las principales avenidas del centro capitalino frente al Ministerio del Interior. Los policías en servicio observaban mientras sus colegas fuera de servicio se manifestaban lanzando fuegos artificiales y coreando lemas.

Un manifestante resultó herido después de que un petardo que iba a lanzar le estalló en una mano. Muchos de los participantes se envolvieron en banderas españolas y provocaron mayor estruendo a su protesta al soplar sus silbatos policiales.

Poco después la policía montada y perros entrenados comenzaron a llegar hasta la fuente de Neptuno, adyacente al Parlamento aprestándose a impedir el paso de la multitud mientras los manifestantes se congregaban a 2,3 kilómetros al oeste de la Plaza de España.

El grupo que tenía la intención de rodear el Parlamento había convocado a la marcha para avanzar hacia el edificio a fin de expresar su malestar con los recortes y aumentos tributarios impuestos por el presidente del gobierno español Mariano Rajoy.

Desde que asumió el cargo al ser elegido en las elecciones generales de noviembre, Rajoy se ha visto obligado a subir los impuestos, reducir el gasto, inclusive el salario a los empleados públicos, y presentar un proyecto de reformas laborales drásticas en un esfuerzo por persuadir a los inversionistas y a los funcionarios internacionales de que puede administrar las finanzas de España sin necesidad de recibir un paquete de rescate.

Sin embargo, las finanzas públicas de España se han visto rebasadas por el costo de rescate de algunos de sus bancos y gobiernos regionales, muchos de los cuales han experimentado cuantiosas pérdidas después del colapso del sector de bienes raíces en el 2008.