Los eurodiputados que tenían previsto viajar hoy a Irán para reunirse con los activistas en favor de los derechos humanos Jafar Panahi y Nasrin Sotoudeh, ganadores del premio Sájarov, cancelaron a última hora su viaje tras advertirles el régimen de Teherán de que se les impediría celebrar el encuentro.

El embajador iraní ante la Unión Europea avisó en el último momento a la eurodiputada finlandesa de Los Verdes Tarja Cronberg, que encabezaba la misión, de que no recibirían el permiso para visitar a los dos laureados, que se encuentran en prisión por orden del régimen de Mahmud Ahmadineyad, indicaron a Efe fuentes del Parlamento Europeo.

La delegación parlamentaria decidió entonces anular el viaje, ya que para ellos era una condición imprescindible de la visita el poder reunirse con Panahi y Sotoudeh.

La misión, que iba a permanecer en Teherán desde hoy y hasta el 2 de noviembre, la completaban el eurodiputado socialista español Juan Fernando López Aguilar, la alemana de Izquierda Unitaria Cornelia Ernst, el socialista austríaco Joseph Weidenholzer y la parlamentaria belga de Los Verdes Isabelle Durant.

El objetivo de la visita era entregar a los galardonados una carta invitación a recoger el premio Sájarov que concede la Eurocámara a los luchadores por los derechos humanos, en la ceremonia de entrega que tendrá lugar el próximo diciembre.

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, lamentó "profundamente" en un comunicado que Irán rechazase conceder el permiso para encontrarse con los laureados por el premio Sájarov 2012.

"No obstante, el Parlamento Europeo está determinado a continuar su apoyo e implicación con la sociedad civil iraní", concluyó.

El Parlamento Europeo decidió ayer conceder esta distinción a la libertad de pensamiento a Panahi, cineasta, y Sotoudeh, abogada en favor de los derechos humanos, y también determinó que en el viaje de los eurodiputados a Irán, organizado previamente, se les debía conceder permiso para entrevistarse con los premiados y hacerles llegar en mano la carta de invitación.

Cronberg había explicado que la visita se enmarcaba en la política "de doble vía" que la UE mantiene hacia Irán, que prevé por un lado la imposición de sanciones ante las dudas que genera su polémico programa nuclear y, por otro, el mantenimiento del diálogo para tratar de acercar posturas.

Además, durante su estancia, los eurodiputados querían expresar directamente a las autoridades y a la sociedad civil su preocupación por la situación de los derechos humanos en el país persa.