El escaso manejo del inglés por parte de los brasileños ha empeorado y su grado de fluidez cayó de "bajo" a "muy bajo", indicó un estudio, lo que es una noticia preocupante dado que ese idioma será la lengua franca durante la Copa del Mundo del 2014 y los Juegos Olímpicos del 2016 en Río de Janeiro.

El informe preparado por la compañía internacional de enseñanza de idiomas EF Education First, con sede en Zurich, Suiza, dijo que entre 2009 y 2011, el manejo de inglés era "muy bajo" y calificó a Brasil en el puesto 46 entre 54 naciones en su Indice de Destreza en Inglés.

Agregó que entre 2007 y 2009 el grado de fluidez era "bajo" y que entonces ocupaba el puesto 31.

"El escaso manejo en inglés de los brasileños indica que este país no está totalmente preparado para organizar eventos importantes como la Copa Mundial o los Juegos Olímpicos", afirmó Samy Dana, profesor de economía y finanzas en la Fundación Getulio Vargas.

El escaso conocimiento de inglés entre el personal de servicio, como camareros, personal de hotel y taxistas podría dificultar la comunicación con los por lo menos medio millón de turistas extranjeros que se esperan para el Mundial y los 400.000 para las olimpiadas.

El país latinoamericano mejor ubicado en el índice es Argentina, que está en el puesto 20. El manejo del inglés en ese país se considera "moderado". La segunda economía de Latinoamérica, México, está en el lugar 38 con un nivel "bajo".

El índice califica a las naciones por el nivel promedio de fluidez en inglés entre los adultos.

Luciano Timm, uno de los fundadores de Education First en Brasil, afirmó que el estudio no explica los motivos del desempeño de cada país.

Pero los resultados podrían indicar que algo en el pasado pudo haber afectado la "calidad y metodología de la educación brasileña que podría explicar el escaso desempeño del país". No entró en detalles.

"Me haría muy feliz que el mayor problema educativo de los brasileños fuese su falta de dominio del inglés", afirmó Dana, de la Fundación Getulio Vargas. "Pero lo que me preocupa más es que subraya el sistema educativo precario que tenemos en este país".

"Los niveles educativos no solamente en inglés sino también en portugués, matemáticas, ciencias y otras áreas de estudio son muy bajos", agregó.

Añadió que los bajos niveles educativos obstaculizan las posibilidades de progreso puesto que "muchos textos en varias áreas están escritos en inglés, no en portugués. Y esto afecta la capacidad de Brasil de innovar y ser más competitivo".

El gobierno de la presidenta Dilma Rouseff también está preocupado por el escaso dominio del inglés. Por eso lanzó el año pasado el Programa Ciencia sin Fronteras.

Ese programa se propone otorgar 101.000 becas durante los próximos cuatro años a los estudiantes universitarios para que estudien ciencias avanzadas a fin de suplir la escasez de ingenieros especializados y otros profesionales.