Varios líderes de la oposición extraparlamentaria rusa fueron detenidos hoy al protagonizar piquetes individuales contra la represión política cerca de la sede del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB).

El primero en ser detenido fue Serguéi Udaltsov, organizador de las multitudinarias protestas de los últimos meses, cuando caminaba escoltado por varios periodistas en las inmediaciones de la plaza Lubianka de la capital rusa, según las agencias locales.

"No había ninguna motivo legal (para la detención). Iba caminando por la acera junto a varios periodistas cuando unos policías se acercaron y me conminaron a que les acompañara al autobús. No opuse resistencia", dijo Udaltsov a la agencia Interfax.

Seguidamente, fueron detenidos también el abogado y bloguero Alexéi Navalni y el líder del movimiento Solidarnost, Iliá Yashin, quienes también participaban en la cadena de piquetes individuales en la que los activistas caminaban separados por 50 metros.

"Contra la represión y las torturas", "Si no venimos hoy, por nosotros vendrán mañana" o "Libertad para los presos políticos", rezaban algunas pancartas que portaban hoy los opositores en la acción de protesta no autorizada por el Ayuntamiento moscovita.

La policía de la capital rusa informó de que los tres opositores mencionados recibirán un castigo administrativo -probablemente varios días de arresto- por alterar el orden público.

Varios opositores y nacionalistas más fueron detenidos por diversos motivos en otras partes del centro de Moscú, como frente a la sede del Comité de Instrucción (CI), según informan las agencias rusas.

El Ayuntamiento ya había advertido el viernes de que no toleraría "la cadena de piquetes solitarios" para exigir la liberación de los opositores detenidos como parte de la investigación penal por la protesta masiva del 6 de mayo.

Los opositores y los defensores de los derechos humanos acusan a las autoridades de lanzar una campaña de represión contra la oposición no parlamentaria con el fin de acallar los ánimos de protesta.

Udaltsov fue acusado ayer formalmente de planificar desórdenes masivos por el Comité de Instrucción, motivo por el que podría ser condenado a diez años de cárcel.

"No he planeado, preparado u organizado disturbios. Apoyo las protestas masivas, pero pacíficas, no violentas", dijo Udaltsov, citado por las agencias locales.

El CI abrió la pasada semana una causa penal contra varios opositores, entre ellos Udaltsov, Leonid Razvozzháyev y Konstantín Lébedev, por organizar disturbios, en virtud de los artículos 30 y 212 del Código Penal.

La instrucción fue abierta a raíz de una grabación oculta difundida el pasado 5 de octubre por el canal oficialista NTV en la que Udaltsov supuestamente coordinaba sus acciones dirigidas contra el Kremlin con un alto cargo de Georgia, país que rompió relaciones diplomáticas con Rusia.