El presidente Rafael Correa negó el sábado una eventual confiscación de los bienes de la banca privada a través del proyecto de ley económica que busca financiar el incremento de un bono para pobres.

Correa aseguró que el proyecto que contempla una redistribución de las ganancias del sistema financiero local incluye medidas legítimas que no atentan contra la propiedad privada de las instituciones financieras.

"Siempre debemos ser cuidadosos para no desestabilizar a la banca", afirmó.

En su programa de radio y televisión "Diálogo con el Presidente", Correa destacó que entre las medidas más importantes del paquete constan el incremento del impuesto de 0,08% a 0,25% a los activos de la banca en el extranjero, con el fin de incentivar la operación financiera en el mercado local.

Además, se incluye la eliminación de "privilegios" como la exención de 10 puntos en el pago del impuesto a las utilidades, siempre que estas sean reinvertidas.

El gobernante admitió que el proyecto financiará apenas 180 millones de dólares, por lo que los 140 restantes saldrán del presupuesto general del estado.

Carlos Marx Carrasco, Director del Servicio de Rentas Internas, desmintió un comunicado de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador, según el cual la banca contribuye ya a través de impuestos con 309 millones de dólares para el desarrollo del país.

Carrasco señaló que el pago impositivo de la banca alcanza únicamente los 170 millones de dólares.

Agregó que en 2012 "cerraremos con 11.000 millones de dólares de recaudación tributaria", casi 50% más que en los seis años precedentes al gobierno de Correa, que inició en 2007.

La Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, tiene 30 días para aprobar, negar o modificar la propuesta gubernamental.

El gobierno busca financiar el incremento del bono de desarrollo humano de 30 a 50 dólares a partir de enero de 2013. Afirma que este bono beneficia a más de un millón de personas de escasos recursos.