El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, pidió hoy a los neoyorquinos que muestren precaución ante la llegada del huracán "Sandy" y señaló que los servicios públicos y de urgencias de la ciudad están listos para la llegada de la tormenta.

"Es una tormenta peligrosa", advirtió Bloomberg en una rueda de prensa en la noche del sábado, en la que indicó que mañana se determinará si las escuelas y el transporte público de la ciudad operan el lunes, el día en el que "Sandy" podría afectar más a la metrópoli.

Las últimas predicciones apuntan a que la tormenta tocará tierra en torno a la noche del domingo en el estado de Delaware, algo al sur de la Gran Manzana, pero el alcalde recordó "nadie está seguro del todo", ya que puede haber cambios de dirección o de intensidad inesperados.

Se espera que la ciudad sufra vientos y lluvias intensos a partir de esa noche y durante el lunes, pero el alcalde explicó que no habrá "un muro de agua", por lo que por ahora no se prevé ordenar la evacuación de las zonas mas bajas de la ciudad.

Cuatro de los cinco barrios de Nueva York están en islas y el quinto (Bronx) tiene una amplia zona rodeada de ríos, y en las zonas más bajas potencialmente inundables de la ciudad viven unas 375.000 personas.

A pesar de que no se han ordenado evacuaciones, Bloomberg pidió que las personas que vivan en zonas bajas estén preparadas para dejar sus hogares si hiciera falta.

En caso de que no tengan familiares o amigos a quien acudir en las proximidades, la ciudad ha preparado una red de 65 albergues y escuelas públicas con personal y suministros adecuados para que puedan quedarse las personas y animales domésticos residentes en las zonas potencialmente inundables.

Los servicios de policía y bomberos están también en estado de alerta y han preparado turnos de trabajo y equipos especiales, mientras que algunos hospitales han dado de alta a los enfermos más leves a fin de tener espacio de sobra por si fuera necesario, explicó Bloomberg.

Los parques públicos se cerrarán mañana a las 17.00 locales (21:00 GMT) y el alcalde fue muy explícito sobre las playas: "son peligrosas y el surf es extremadamente peligroso".

En cuanto al transporte público y las escuelas, mañana se anunciará, en función de la dirección y la fuerza del huracán, si se suspenden para el lunes.

Bloomber señaló que él preferiría que la jornada escolar transcurra con normalidad si fuera posible, y también dijo que los empleados.

La costa noreste de Estados Unidos es la más región más densamente poblada del país, con unos 50 millones de habitantes, y los preparativos se han multiplicado.

El gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció hoy que los servicios de transporte, electricidad y agua han intensificado los preparativos a fin de responder a cualquier eventualidad.

La bolsa de Nueva York (NYSE) situada en la parte baja de Manhattan y cerca de zonas potencialmente inundables, también anunció que se han tomado en marcha medidas para asegurar el funcionamiento de las operaciones durante el lunes.