Al menos 24 personas han muerto y otras seis permanecen desaparecidas tras el paso de una tormenta tropical "Ofel" por la región central de Filipinas, informan hoy las autoridades locales.

"Ofel", cuyo nombre internacional es "Son Tinh", abandonó ayer el país con rumbo a Vietnam afectando a más de 66.000 personas de las cuales 15.000 aún se encuentran en los 97 centros de evacuación habilitados por el Gobierno.

El director del Consejo Nacional de Prevención de Desastres, Benito Ramos, indicó que las víctimas mortales se registraron en las provincias de Tagalog del Sur, Bicol, Visayas Central, Visayas Oriental y Socksargen.

Además, al menos 19 personas necesitaron de asistencia médica por heridas causadas por la tormenta, tres ellos había sido dados por desaparecidos en la jornada del viernes.

Los daños materiales ascienden a 36 millones de pesos filipinos (unos 880.000 dólares o cerca de 780.000 euros), entre los deterioros en las infraestructuras y la destrucción de la cosecha agrícola.

La tormenta, que entró en el país la madrugada del miércoles, se desplazó a unos 22 kilómetros por hora, con unos vientos sostenidos de 75 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora, según indicó el servicio meteorológico.

Las autoridades locales alertaron a las embarcaciones pesqueras sobre el riesgo de faenar en los litorales del norte y centro de la isla de Luzón, en el norte de Filipinas.

Cada año durante la estación lluviosa, que comienza en mayo y concluye noviembre, de 15 a 20 tifones y tormentas tropicales afectan a Filipinas y a la región.

Los expertos de las agencias internacionales señalan al chabolismo como el principal factor del gran número de víctimas que causan en el país los desastres naturales y que evidencian el pésimo estado de las infraestructuras.