Un atacante suicida se hizo explotar el viernes frente a una mezquita en el norte de Afganistán, acción que dejó al menos 35 muertos y 70 heridos durante una festividad religiosa musulmana, informaron autoridades.

El ataque fue cometido en la ciudad de Maymana, capital de la provincia de Faryab, por un hombre que detonó los explosivos que llevaba mientras la gente se reunía en la mezquita para celebrar el feriado del Eid al-Adha, dijo el vocero del gobierno regional, Jawid Didar.

Altos funcionarios de la provincia, incluidos el gobernador y el jefe de la policía, estaban dentro del recinto religioso cuando ocurrió el ataque en las afueras, donde había muchas personas, indicó Didar. Los funcionarios resultaron ilesos, pero entre las víctimas hay policías y soldados, señaló.

"Había sangre y cadáveres por todos lados", describió Khaled, un médico que estaba en la mezquita al momento del atentado y que, como muchos afganos, sólo lleva un nombre. "Fue una matanza".

Es posible que este sea el ataque suicida más mortífero de los últimos meses en Afganistán. El 4 de septiembre, 25 civiles fueron muertos y más de 35 quedaron lesionados en la provincia de Nanghar, y el 1 de septiembre hubo un atentado suicida en la provincia de Wardak que dejó 12 muertos y 47 heridos.

La nueva masacre coincidió con un llamado del presidente Hamid Karzai a los insurgentes del Talibán para que "dejen de matar a otros afganos".

En su mensaje al país por la efeméride del Eid al-Adha, también conocida como la fiesta del cordero, Karzai pidió también a los rebeldes que "cesen la destrucción de nuestras mezquitas, hospitales y escuelas".

Las Naciones Unidas consideran que el Talibán es responsable de la gran mayoría de las víctimas civiles en la guerra de 11 años en Afganistán. Los insurgentes niegan rutinariamente cualquier implicación con los atentados contra civiles, y afirman que sus objetivos sólo son los soldados extranjeros y los miembros de las fuerzas de seguridad afganas.

El líder del Talibán, el mulá Mohamad Omar, apremió el miércoles a los rebeldes a que "pongan toda la atención para evitar víctimas civiles" y dijo que el enemigo intentaba adjudicárselas a los insurgentes.

Por otro lado, el Talibán reivindicó el viernes la muerte de dos soldados estadounidenses en la provincia sureña de Uruzgán, en lo que podría ser un nuevo ataque de un efectivo afgano contra las fuerzas occidentales.

En un comunicado por correo electrónico, el vocero talibán Jusuf Ahmadi aseguró que un miembro de las fuerzas afganas de seguridad mató a tiros a los dos soldados y luego escapó para incorporarse a los insurgentes.