Ryan Vogelsong estaba parado en el césped del estadio AT&T, vestido con su impecable uniforme de los Gigantes de San Francisco, dando una entrevista para la cadena japonesa NHK en inglés. No necesitaba de un traductor.

En el fondo, dos palabras escritas en la pizarra lo decían todo: Serie Mundial.

Vogelsong le dio la vuelta al mundo antes de llegar al lugar que ocupa ahora, como abridor de los Gigantes para el tercer partido de la Serie Mundial contra los Tigres de Detroit. Su oponente en el montículo será el venezolano Aníbal Sánchez.

"Mucha fe, mucho trabajo", recitó Vogelsong al explicar las claves para encontrarse en esta situación. "Las cosas también tienen que salirte bien para tener estas oportunidades".

Las cosas no siempre le salieron bien.

Vogelsong fue elegido en la quinta ronda del draft por los Gigantes en 1998, y se convirtió en la pieza principal para conseguir al as Jason Schmidt en un canje con Pittsburgh en 2001. El prometedor lanzador fue operado para reemplazarle el ligamento del codo, fracasó en las mayores, dio vueltas por las menores, tuvo altibajos en Japón, luego tuvo problemas en las menores con los Filis y Angelinos, y a los 33 años pensó que su carrera había terminado.

Su última oportunidad llegó hace un año, de parte del equipo menos pensado: los flamantes campeones de la Serie Mundial, Gigantes de San Francisco.

Vogelsong, ahora de 35 años, no se quedó en el roster después de la pretemporada. Regresó a Triple-A, una decisión difícil para él y su esposa Nicole, sobre todo con un hijo de apenas 20 meses.

Mientras Vogelsong observaba un partido en Las Vegas, su manager le pidió el número de su teléfono celular. Barry Zito había sido colocado en a lista de lesionados por un esguince en el pie derecho y los Gigantes buscaban un reemplazo.

Poco antes de subir al autobús, el celular de Vogelsong sonó. El vicepresidente de los Gigantes, Bobby Evans, estaba al otro lado de la línea con las noticias de que estaría de vuelta en las mayores y que su primera apertura sería contra los Piratas de Pittsburgh.

El derecho permitió apenas cuatro hits y dos carreras en cinco y dos tercios de innings, en su primer triunfo en Grandes Ligas en casi cinco años.

"Creo que Dios tenía un plan para mí todo el tiempo", señaló el lanzador. "Creo que todas las cosas por las que pasé — ir a Japón y jugar pelota invernal a los 33 años, y volver aquí el año pasado — son cosas que El hizo por mí para que estuviese preparado para este momento".

El momento es la Serie Mundial, y los Gigantes no estarían aquí de no ser por la joya que lanzó en el sexto partido de la serie de campeonato contra los Cardenales de San Luis; nueve ponches, cuatro hits y una carrera en un triunfo 6-1.

"Está lanzando mejor que cualquiera", comentó el manager Bruce Bochy.

Ahora, Vogelsong tratará de ayudar a los Gigantes a sacar ventaja de 3-0 en la Serie Mundial contra Detroit.

"Es fabuloso estar aquí, tomando en cuenta todo lo que he pasado, pero tengo que lanzar mi siguiente partido", comentó. "Las dos salidas anteriores en realidad no significan nada ahora. Se trata de lanzar un partido el sábado".

__

Antonio Gonzalez está en Twitter como: www.twitter.com/agonzalezAP