Treinta y cinco hinchas de fútbol del equipo argentino Colón de Santa Fe fueron expulsados el viernes por decisión del juez de garantías José Delmás, al aceptar pagar el equivalente a 35 mil dólares para indemnizar a víctimas de los actos de vandalismo que cometieron el martes tras un partido por la Copa Sudamericana.

Los fanáticos, aparentemente, se disgustaron porque agentes policiales los desalojaron del estadio de Cerro Porteño tras el segundo gol con el que Colón perdió 2-1 en el partido por los octavos de final de la Sudamericana.

El tanto anotado por Julio dos Santos generó polémica porque la pelota fue detenida por un defensor de Colón sobre la línea de gol, pero el árbitro asistente que controlaba el desenlace de la jugada indicó al árbitro uruguayo Darío Ubriaco que fue una diana.

El magistrado informó a los periodistas que el dinero fue entregado por dirigentes de Colón para ser distribuido entre Cerro Porteño para reparar los baños rotos, indemnizar a los propietarios de automóviles con parabrisas destrozados y dar un donativo para la sala de niños del hospital público cercano al estadio cerrista.

En principio fueron 38 los apresados, pero tres resultaron ser mujeres que acompañaban a sus esposos y fueron liberadas.

El equipo paraguayo enfrentará a Tigre de Argentina en cuartos de final.