El austriaco Marcel Hirscher y la estadounidense Lindsey Vonn, que buscará su quinta Bola de Cristal, defenderán sus títulos en la Copa del Mundo de esquí alpino, que arrancará mañana, sábado, en el glaciar austriaco de Soelden (Tirol), con la disputa de un gigante femenino.

Lindsey, nacida Kildow y que conserva el apellido de su ex-esposo y ex-técnico Thomas Vonn -del que se separó antes del arranque de la pasada temporada-, representa en estos momentos la principal imagen del esquí alpino mundial.

Espectacular dentro y fuera de las pistas, la esquiadora de Minesota, que en las últimas cinco temporadas ha ganado cuatro veces la competición de la regularidad -que sólo cedió, hace dos años y por tres puntos, a su gran rival y ex-amiga la alemana Maria Hoefl-Riesch-, acapara el centro de atención del deporte rey invernal. En el que, por primera vez, el principal reclamo es una mujer.

Vonn, que el 18 de este mes cumplió 28 años, ganó doce carreras la última campaña, en la que logró su cuarto título, situándose a sólo dos triunfos globales del récord histórico de la austriaca Annemarie Moser-Proell, vencedora cinco veces seguidas de la Copa del Mundo, entre 1971 y 1975, y que sumó su sexto éxito la temporada 78-79.

Moser-Proell detenta, asimismo, el récord de todos los tiempos de victorias (62, de ellas 36 en descenso) en Copa del Mundo.

Lindsey superó el curso pasado las 46 de otra austriaca, Renate Goestschl. Con un total de 53 (26 en descenso) tiene ahora el segundo registro y apunta -esta misma temporada, incluso- a batir la otra plusmarca histórica de Moser-Proell.

La temporada pasada Lindsey arrolló y se impuso con un total de 1.980 puntos, 578 más que la eslovena Tina Maze, que, después de haber sido sexta, cuarta, tercera y segunda en la general de las últimas cuatro campañas, se presenta como principal rival -junto a Riesch- de la súper-campeona estadounidense.

Las austriacas Elisabeth Goergl y Anna Fenninger, la estadounidense Julia Mancuso y la alemana Viktoria Rebensburg -principal candidata al triunfo mañana, sábado, en Soelden, en su condición de campeona olímpica y ganadora de las dos últimas Copas del Mundo de la disciplina- también tendrán mucho que decir en la lucha por la victoria global.

La competición arrancará con el gigante femenino, en la pista del Rettenbachgletscher tirolés, en el que Carolina Ruiz -que se centrará, de nuevo, en los descensos y los supergigantes-, será la única española presente este fin de semana en la apertura de curso.

El domingo dará comienzo la competición masculina, en la que Hirscher defenderá el título que conquistó al sumar 1.355 puntos, apenas 25 más que el suizo Beat Feuz y con 224 sobre el noruego Aksel Lund Svindal -doble ganador de la general, los años 2007 y 2009- y que partirán de nuevo entre los favoritos.

A diferencia de Vonn, más completa y que ganó, aparte de la general, las Copas de descenso, supergigante y combinada, Hirscher -de 23 años- rememoró los tiempos del mítico italiano Alberto Tomba al apuntarse la general como especialista en disciplinas técnicas, sobre todo en gigante, aunque también en eslalon.

Otros candidatos al triunfo final serán de nuevo el croata Ivica Kostelic, el suizo Carlo Janka, el estadounidense Ted Ligety y los austriacos Romed Baumann, Hannes Reichelt y Benjamin Raich.

Desde la retirada del austriaco Hermann Maier -cuádruple ganador de la Copa del Mundo- y en espera del retorno del veterano estadounidense Bode Miller no ha existido en el esquí alpino una figura tan dominante como Vonn, que llegó incluso a postularse para competir contra los hombres en el descenso de Lake Louise (Canadá) que, en su versión femenina, se anotó nueve veces.

De momento, no parece que llegue a hacerlo, en una temporada que volverá a tener un gran evento -entre el 5 y el 17 de febrero se disputarán los Mundiales, en la estación austriaca de Schladming- y que tras la inauguración de Soelden se reanudará el segundo fin de semana de noviembre, en la estación finlandesa de Levi.

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Adrian R. Huber