Los ganadores en las ocho categorías de los Premios Príncipe de Asturias recibieron sus galardones de manos del heredero de la corona española, Felipe de Borbón, quien defendió en su discurso el valor de una España unida en momentos de especial dificultad económica y cuando suenan discursos separatistas desde regiones como Cataluña.

El teatro Campoamor de Oviedo, al norte del país, volvió a acoger la solemne ceremonia anual de premiación, en su 32a edición, con la presencia de Felipe y su esposa Letizia Ortiz.

El japonés Shigeru Miyamoto, creador de la exitosa saga de videojuegos Mario Bros, fue premiado en Comunicación y Humanidades. El biólogo británico Gregory Winter y el patólogo estadounidense Richard Lerner fueron distinguidos en Investigación Científica y Técnica.

Los futbolistas Iker Casillas y Xavi Hernández, de los más aclamados a su llegada a Oviedo, fueron honrados en Deportes, mientras que el arquitecto español Rafael Moneo lo fue en la categoría de Artes, la filósofa estadounidense Martha Nussbaum en la de Ciencias Sociales y el autor estadounidense Philip Roth en Letras.

Además, la Cruz Roja y Media Luna Roja, en la categoría de Cooperación Internacional, y la Federación Española de Bancos de Alimentos, que facilita comida entre familias necesitadas, en Concordia, completaron la lista de premios y dieron un gran colorido a la ceremonia con la presencia de centenares de sus voluntarios.

Todos los premiados salvo Roth, quien se encuentra convaleciente de una reciente operación quirúrgica, acudieron a la gala. El embajador de Estados Unidos en España, Alan Solomont, leyó unas palabras de agradecimiento en su nombre.

Cada uno de los premios, creados en 1981, está dotado con 50.000 euros (65.000 dólares) y una escultura diseñada por el artista Joan Miró.

En su discurso final, el príncipe Felipe hizo múltiples alusiones a las dificultades que atraviesan los españoles debido a la crisis económica y puso en valor el proyecto común de país, en un momento en el que arrecian voces independentistas en regiones como Cataluña.

El heredero al trono de España dijo que los desafíos globales sólo podrán superarse si los españoles caminan en la misma dirección.

"Un futuro basado en el respeto y la confianza mutua entre todos los españoles y en el que podemos trabajar cada uno con su propia personalidad y con espíritu constructivo en una empresa común, en un mismo proyecto de vida", dijo Felipe.

Además, subrayó que todas las instituciones, incluida la corona, están "obligadas a dar lo mejor" de sí mismas. La imagen de la familia real española se ha visto muy dañada por acontecimientos recientes como el polémico viaje del rey Juan Carlos a Africa a cazar elefantes.