El Gobierno británico adjudicó el emblemático Arco del Almirantazgo de Londres por 60 millones de libras (75 millones de euros) al inversor español Rafael Serrano, quien lo convertirá en uno de los hoteles más exclusivos de la capital británica.

El inmueble, catalogado por el Reino Unido como edificio protegido de Grado I junto a enclaves como la Torre de Londres y el Museo de Historia Natural, ha sido arrendado durante 99 años a la compañía Prime Investors Capital, de la que Serrano es consejero delegado.

El acuerdo prevé que el arrendamiento pueda ampliarse hasta los 125 años por una suma adicional de 5 millones de libras (6,25 millones de euros).

El ministro del Gabinete británico, Francis Maude, hizo público este viernes el anuncio de esta esperada adjudicación en una rueda de prensa en la que también estuvo presente el inversor español.

El plan supondrá transformar el edificio, levantado en 1912 por mandato del rey Eduardo VII, en un hotel de cinco estrellas con cien habitaciones, entre ellas suites reales y presidenciales, tal como habían adelantado los medios británicos.

Se habilitarán también apartamentos residenciales en la primera y segunda plantas del ala norte del inmueble, un edificio de 13.685 metros cuadrados en forma de arco semicircular que separa la céntrica plaza de Trafalgar de The Mall, la avenida arbolada que desemboca en el Palacio de Buckingham.

"Según nuestras previsiones, tendremos entre 40.000 y 50.000 personas alojadas en el hotel cada año y esperamos atraer además a otros 50.000 visitantes", afirmó Serrano, que en 2011 ya participó en una operación junto a Rosalía Mera, cofundadora de Inditex, para abrir un hotel Bvlgari junto al céntrico Hyde Park.

Maude afirmó a su vez que el Ejecutivo del conservador David Cameron ha logrado un "buen precio" por el edificio y subrayó que los londinenses y turistas podrán contemplar por vez primera, gracias al restaurante y bar del hotel, el interior de un inmueble histórico reservado durante un siglo a oficinas públicas y ceremonias oficiales.

"Nuestra principal preocupación era asegurarnos de que el edificio estaría bien cuidado, que se harán las reformas pertinentes y que será tratado con el respeto y el tacto que merece", señaló Maude.

En un comunicado, el Ejecutivo subrayó que "el edificio permanecerá en última instancia bajo el control de los contribuyentes, ya que el Gobierno mantiene la propiedad del inmueble".

Según el ministro, el mantenimiento del Arco del Almirantazgo suponía hasta ahora un gasto de 900.000 libras anuales (1,12 millones de euros).

La cesión por un siglo del histórico edificio es parte de un plan de desinversión del Gobierno británico en activos inmobiliarios tanto dentro como fuera de las fronteras del Reino Unido con el que espera recaudar cientos de millones de libras en los próximos tres años.

Para el ministro del Gabinete, el proyecto de abrir un hotel de lujo en el Arco del Almirantazgo es un ejemplo de cómo un Gobierno puede utilizar su patrimonio para "espolear el crecimiento y crear nuevos puestos de trabajo".

"Estábamos convencidos de que debíamos encontrar un uso para el edificio que lo preservara para las futuras generaciones y que generara al mismo tiempo valor para el contribuyente", expresó Maude.