Latinoamérica no debe bajar la guardia aún cuando su buen desempeño macroeconómico la ha mantenido inmune a la crisis financiera internacional y tiene "tareas pendientes" para sostener un crecimiento eficiente.

Así lo defendió hoy el presidente del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Enrique García, en una entrevista con Efe, en la que resaltó que la región "atraviesa una década muy buena" en gran parte por las experiencias negativas que tuvo hace 25 años por desequilibrios macroeconómicos, inflación, crisis de deuda y de sistemas bancarios.

El dinamismo de las economías del este asiático, en particular la de China, también ha influido mucho en ese escenario, debido a los ingresos que han generado a los países de la región, con un patrón de exportación basado en materias primas.

"Esa es la parte positiva, pero la región no puede ser complaciente en pensar en el hecho de que porque ha tenido una gran resistencia a la crisis financiera internacional en los últimos años no tiene tareas pendientes muy importantes en sectores y ámbitos muy críticos", dijo García.

El directivo fue el principal conferencista del XVIII Simposio de la revista de negocios Latin Trade, realizado hoy en Miami y organizado en asociación con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Sociedad de las Américas/Consejo de las Américas.

"Creo que la región tiene que invertir más y poner énfasis en sectores que son críticos para un desarrollo sostenido en el largo plazo que no sólo esté basado en la estabilidad económica, sino que sea eficiente, competitivo a nivel global y que signifique que se están creando oportunidades de trabajo y con inclusión social", explicó.

Uno de esos sectores es la educación, en especial la universitaria y de tecnología, para incentivar la innovación, la creatividad y la transformación productiva que "signifique salir de un modelo que está tan basado en materia primas sin valor agregado suficiente y vayamos a uno de más de ventajas competitivas".

García dijo que otras áreas donde la región están rezagada son la infraestructura y la logística. La primera, afirmó, es clave no sólo para la competitividad, sino para "abrir oportunidades que tiene también implicaciones de equidad social".

"América Latina tiene que duplicar, por lo menos, la inversión en infraestructura, que en este momento está a un nivel aproximado al 3 % del PIB y que debe estar en un 6 %", precisó.

Destacó también la importancia de la "institucionalidad, o sea cómo crear las condiciones para que las instituciones, privadas y públicas, tengan una gobernabilidad y transparencia que permita que una región, una localidad, un país, sean percibidas como creíbles, transparentes".

Para el titular de CAF, Latinoamérica tiene que implementar, además, medidas para acelerar los procesos de integración regional "pragmáticos", en especial los económicos, porque hay una "gran dispersión" en esquemas.

"Sin una integración apropiada que permita el desarrollo de cadenas productivas y la acción conjunta de empresas latinas para poder insertarse en la realidad de la globalidad, para la región será más difícil poder ser un jugador de relevancia a nivel global", advirtió.

Con respecto a la crisis económica de Europa y el lento crecimiento de Estados Unidos, García aseguró que América Latina, por su situación macroeconómica, ha tenido una "resistencia apropiada" frente a esas turbulencias y ha logrado resultados óptimos.

"Hace 20 años era muy común en la región deudas del 70, 80, 100 % del PIB y reservas internacionales muy bajas. Hoy día la mayor parte de los países están por debajo del 30, 40 % de deuda sobre el PIB y las reservas netas son de 800.000 millones de dólares", subrayó.

Aún así, no descartó un posible impacto si se mantiene la situación europea y si Estados Unidos no retoma un crecimiento económico más alto.

"Pero, el impacto más serio que podría tener la región, en especial Suramérica, es si la economía asiática y especialmente la china, tienen un menor dinamismo. Por suerte, al momento, las proyecciones del crecimiento de China son razonables y creo que América Latina puede ver con cautela y con cierta tranquilidad el corto plazo", apuntó.

En el simposio celebrado hoy en Miami se analizaron también otros temas, entre ellos cómo el nuevo escenario político de la región afectará en la manera de hacer negocios en Latinoamérica y el surgimiento de nuevas fuerzas ejecutivas para transformar el escenario comercial en un ambiente altamente competitivo.