La Guardia Civil española no espera encontrar más inmigrantes subsaharianos con vida de la patera (embarcación precaria) que naufragó frente a las costas marroquíes, donde fueron recuperados catorce cadáveres y 18 supervivientes, informaron hoy fuentes oficiales.

Representantes del Gobierno español en Andalucía dijeron que aunque el dispositivo de búsqueda y rescate se da oficialmente por cerrado, la Guardia Civil mantiene su vigilancia en aguas territoriales españolas.

Los catorce cadáveres fueron trasladados a la localidad de Motril, en la provincia andaluza de Granada, en el sur mediterráneo español, donde hoy serán enterrados una vez hayan finalizado sus autopsias.

Aunque el rescate no se produjo en aguas territoriales españolas, las fuentes señalaron que se decidió actuar por "el deber de auxilio" y explicaron que España cuenta con "muchos más medios" que Marruecos, país con el que hubo un "contacto exhaustivo".

Anoche llegaron al puerto de Motril 17 de los 18 supervivientes de la patera naufragada -el otro fue trasladado a Marruecos-, en la que aseguraron que viajaban unas 70 personas, así como los cadáveres de los 14 compañeros de travesía que fueron rescatados sin vida.

Los supervivientes y los cadáveres rescatados fueron recuperados en una operación llevada a cabo por efectivos de Salvamento Marítimo de España en colaboración con la Guardia Civil y patrulleras marroquíes.

La embarcación en la que viajaban zozobró en el mar de Alborán, entre España y Marruecos, según fuentes de Salvamento Marítimo español, pero las autoridades marroquíes solo admitieron en su suelo a uno de los supervivientes, un joven de entre 18 y 20 años, que fue ingresado en estado crítico en el Hospital Mohamed V de Alhucemas.

El resto de rescatados, 17 supervivientes con síntomas de hipotermia más 14 cadáveres (de ellos tres mujeres), fueron trasladados al sur de España.

Fuentes de Salvamento Marítimo español explicaron a Efe que las autoridades marroquíes no se han hecho cargo de los supervivientes ni de los cuerpos sin vida, al alegar que su normativa lo impide, al tratarse de personas no nacionales y embarcadas en un buque no marroquí.

Una de las personas rescatadas afirmó que en la patera viajaban 70 personas, pero ninguna otra fuente confirmó esta cifra.

Sin embargo, un representante en la región de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) dijo a Efe que, según varias fuentes, en la patera viajaban un máximo de 35 personas, lo que significa que quedarían 4 desaparecidos.

La embarcación de madera en que viajaban los emigrantes subsaharianos naufragó el miércoles, pero no fue avistada hasta ayer jueves por un avión de Salvamento Marítimo español, que lanzó la voz de alarma.

Miles de inmigrantes procedentes de distintos países del África subsahariana intentan llegar a las costas españolas cada año a bordo de precarias embarcaciones, en las que muchos de ellos han perdido la vida.

Los 17 supervivientes del último naufragio trasladados a España permanecen hoy en el centro de acogida temporal en el puerto de Motril, donde los agentes intentan identificarlos para su posterior traslado a un centro de internamiento, informaron a Efe fuentes policiales.

De los supervivientes, solo una mujer tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario, en donde hoy ha recibido el alta.