Las familias de los trece menores que murieron en mayo en el incendio de un centro comercial de Catar han denunciado en una carta el proceso judicial que se sigue contra los culpables y la desatención que sufren, informan hoy los medios neozelandeses.

Martin y Jane Weekes, de nacionalidad neozelandesa, perdieron en aquel siniestro a sus trillizos de dos años Lillie, Jackson y Willsher, que se encontraban atendidos en una guardería que fue presa de las llamas.

"Seguimos teniendo los mismos interrogantes y seguimos esperando todos los días respuestas. Cada día, nuestro sufrimiento empeora", dice la carta abierta firmada por estos familiares, según el diario "New Zealanda Herald".

Los firmantes lamentan la ausencia en el juicio de la propietaria de la guardería donde murieron sus hijos, Imram al-Kuwari, hija del ministro de Cultura catarí.

"¿Es que ella no carece de humanidad? Es inaceptable. Nos está dañando a todos. Nos está causando una pena más profunda y más dolor. Está haciendo que nos planteemos la legitimidad del sistema en el que nos han pedido que confiemos", continúa la misiva.

Los familiares dicen que es esencial no solo que se haga justicia, sino que además se sepa qué ocurrió, qué salió mal y, sobre todo, que sirva para que no se vuelva a repetir.

La investigación preliminar llevada a cabo por el Departamento de Defensa Civil de Catar estableció que el incendio ocurrido el 28 de mayo pasado y que afectó al centro comercial de Doha y a la guardería pudo haber sido provocado por un fallo electrónico, un cigarrillo mal apagado o un acto negligente.

Al día siguiente del siniestro, el fiscal general ordenó la detención de cinco personas responsables del complejo por supuesta negligencia, incluida la propietaria de la guardería.

El juicio ya se ha aplazados dos veces por la ausencia de algunos de los acusados y está previsto reanudarse el 13 de noviembre comparezca o no Al-Kuwari.