Familiares de las 130 víctimas del secuestro en el teatro Dubrovka de Moscú recordaron hoy el trágico desenlace de la operación de rescate entre críticas contra las autoridades rusas por desdeñar la vida de los rehenes.

Pese al clima desapacible en la capital rusa centenares de moscovitas acudieron hoy al teatro Dubrovka, que fue entre el 23 y 26 de octubre de 2002 escenario de una de las tragedias más graves en la historia de la Rusia postsoviética.

Tanto los familiares como ciudadanos conmovidos por aquellos trágicos sucesos, que mantuvieron en tensión al país entero y buena parte de la comunidad internacional durante tres días, depositaron hoy un sinnúmero de flores y encendieron velas en memoria de los fallecidos.

Las víctimas de la tragedia del teatro de Dubrovka aseguran que no pueden olvidar las casi 60 horas de secuestro terrorista ni perdonarán a las autoridades supuestamente responsables de la muerte de los rehenes y que hoy no participaron en los actos conmemorativos.

Mientras, quedan sin respuesta las numerosas preguntas en la sociedad rusa, en particular, la de cómo fue posible un acto tan atrevido en una ciudad llena de policía y por qué una operación de rescate que dejó sin vida a 130 rehenes, intoxicadas con el gas empleado por las fuerzas especiales, es considerada exitosa por las autoridades.

"¿Cómo se permitió la infiltración en Moscú de una banda armada hasta los dientes, con fusiles y cinturones de explosivos? ¿Cómo fue posible que entrasen en Moscú sin que se percatasen las patrullas policiales?", declaró Tatiana Kárpova, directora de la organización Nord-Ost que defiende los derechos de los familiares de las víctimas.

Sentada en una silla de ruedas la mujer, madre del fallecido músico Alexandr Kárpov, rememoró aquellos trágicos sucesos y recordó cómo se había enterado de que su hijo estaba entre los secuestrados en el teatro.

Kárpova recordó a una chica que tras la muerte de Alexandr venía a la casa de su familia sin que nadie la conociera para expresar sus condolencias.

Más tarde ella reveló que era una de las actrices del teatro que conocía a Alexandr y que asistió a los funerales de sus once amigos después del desenlace del secuestro.

Tras la intervención de varios familiares de las víctimas y activistas los organizadores del evento lanzaron 130 globos en memoria de los fallecidos.

El 23 de octubre de 2002, un comando chechén integrado por 40 terroristas irrumpió en el Dubrovka y capturó como rehenes a 916 personas exigiendo poner fin a la segunda guerra chechena.

El Kremlin se negó a cumplir las exigencias de los terroristas y, después de tres días de negociaciones, el 26 de octubre, las fuerzas de seguridad lanzaron una operación de rescate en la que utilizaron un gas altamente tóxico.