El escritor mexicano Elmer Mendoza no está de acuerdo en que algunos pecados sean considerados menores al entregar el premio Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances al escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, acusado de plagio.

"Bryce Echenique es un gran escritor, Bryce Echenique es un plagiario. Creo que la FIL no debería premiar a un plagiario aunque el plagiario sea un gran, gran escritor. Nadie más ha escrito 'Un mundo para Julius''', dijo Mendoza a The Associated Press en una entrevista reciente realizada en el marco del Segundo Festival de Poesía y Prosa.

Bryce Echenique se vio envuelto en 2009 en un escándalo en Perú tras ser acusado de plagiar diversos textos periodísticos. La entidad defensora de la propiedad intelectual de su país confirmó que el escritor plagió 16 artículos de 15 autores y le impuso una multa. Ante la controversia que generó la designación del premio FIL al escritor, los organizadores optaron por entregárselo en su ciudad de residencia y no en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, como suele hacerse. Para Mendoza habría otras soluciones mejores.

"Deberían retener el premio o ... dar dos el próximo año. También establecer reglas claras de si la persona que lo va recibir es intachable o por lo menos poner reglas de qué clase de pecados son los permitidos. Creo que el plagio es grave, en el mundo de la creación es grave", dijo el autor de "Balas de plata", quien rechazó que se justifique el premio haciendo una división entre el plagio en periodismo y el resto de la obra del autor.

"Tan delincuente es un secuestrador como un traficante de drogas o un traficante de humanos, es lo mismo, aunque construya iglesias".

La literatura de Mendoza (Culiacán, México, 1946) fue una de las pioneras en abordar el tema del narcotráfico en México, incluso antes de que se convirtiera en un mal combatido frontalmente por las fuerzas armadas y se volviera un tema común en todas las regiones del país. Al ser oriundo de Sinaloa, el estado donde se originó el cartel más poderoso en México, Mendoza tiene una visión bastante clara de la situación.

"El narco es un sector especializado, no cualquiera puede ser narco, pero está otro fenómeno del sicariato que se ha desarrollado en estos seis años y ahí sí cupieron muchísimos porque muchas veces no se requería ser hábiles tiradores sino estar ahí y disparar un AK47 que tampoco requiere de apuntar: suelta 60 balas y alguna le atina y hace ruido. Es otro sector que se desarrolló muchísimo en este sexenio y es muy diferente al sector del narco", agregó.

A pesar de que el mercado de las drogas es muy rico en México y de que el país comparte una frontera de miles de kilómetros con Estados Unidos, el principal consumidor del mundo, Mendoza no cree que la legalización sea la salida para este problema.

"No me gustaría, porque creo que somos un país de muchos jóvenes y de muchos jóvenes muy curiosos; se incrementarían mucho las adicciones y no creo que lo soporte ni la economía ni los jóvenes . Tenemos 60 millones de jóvenes expuestos y creo que no nos conviene, si de por sí tenemos problemas de que no les podemos dar la educación que se merecen, no podemos cuando egresan de las universidades ofrecerles el trabajo que se merecen".

El escritor es colega de Arturo Pérez Reverte. Ambos han impartido conferencias y suelen disfrutar de ferias como la FIL juntos. Pérez Reverte se adentró al mundo del narco y la cultura del norte de México en su popular "Reina del Sur", por lo que se antoja pensar qué habría sido de la novela si el autor español y Mendoza no fueran tan cercanos.

"No tienen que ver conmigo, tiene que ver con Arturo y creo que igual hubiera salido la novela que es. Creo que Arturo es un hombre muy trabajador ... escribe a un ritmo que es muy serio y la mayor parte de su vida la emplea en escribir igual que yo, sólo que yo soy muy lento, corrijo muchísimo, hago muchos ejercicios con mi prosa, por eso me tardo todo lo que me tardo", dijo sonriente el escritor entre cuyos títulos también destacan "La prueba del ácido" y "El amante de Janis Joplin".

En términos de Mendoza, la relación entre ambos es "de hermandad".

"Ahora los grandes amigos no tenemos que hacer pactos de sangre sino hacer pactos de compartir territorios, compartir lo que sabemos y desde luego cuidarnos las espaldas unos a otros... No estamos solos aunque no vivamos siquiera en el mismo país", dijo.

Mendoza participaba el viernes en la clausura del Segundo Festival de Poesía y Prosa, organizado por el Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes con 15 escritores mexicanos e internacionales en la Ciudad de México.