Un policía estatal que disparó a una camioneta pickup desde un helicóptero durante una persecución fatal a través del desierto intentaba deshabilitar al vehículo y sospechaba que estaba siendo utilizado para meter drogas al país, dijeron el viernes las autoridades.

La divulgación ocurrió un día después del incidente que costó la vida a dos inmigrantes indocumentados guatemaltecos sobre un camino de grava aislado cerca del poblado de La Joya, justo al norte de la frontera con México.

Guardamontes estatales fueron los primeros que se toparon con la camioneta el jueves. Después de que el conductor se negó a detenerse, éstos pidieron refuerzos por radio y respondió la policía estatal, según Mike Cox, vocero del departamento de Parques y Vida Silvestre.

Cuando llegó el helicóptero con un francotirador, agentes llegaron a la conclusión de que el vehículo parecía estar transportando "una típica carga de droga" y que se movía a velocidad imprudente, señaló la policía.

Tras realizarse los disparos, que hicieron estallar los neumáticos de la camioneta, el conductor perdió el control y chocó en una zanja.

Fueron arrestadas ocho personas que estaban en la camioneta. Al menos siete de ellas también eran de Guatemala. No se encontraron drogas.

El francotirador fue puesto en suspensión administrativa, procedimiento usual luego de tales incidentes.

Un experto en persecuciones policiacas dijo que la decisión de disparar a la camioneta fue "un acto imprudente que no sirvió a ningún propósito legítimo de cumplimiento de la ley".

"En 25 años siguiendo persecuciones policiacas, no había visto una situación en la que un agente dispara a un vehículo que va a alta velocidad desde un helicóptero", dijo Geoffrey Alpert, profesor de Criminología en la Universidad de Carolina del Sur. Tal acción sería razonable sólo si "uno sabe con certeza que la persona que conduce el vehículo merece morir y que no hay otros ocupantes", agregó.

Los guatemaltecos, originarios de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, iniciaron su viaje hace 19 días cerca de la capital de su país, con planes de visitar amigos y familiares en Nueva York, Nueva Jersey y Houston, dijo Alba Cáceres, jefa del consulado de Guatemala en McAllen.

Estaban cubiertos con una lona, pero al acelerar el vehículo para alejarse de los guardamontes y el helicóptero, los hombres estaban teniendo problemas para sujetar la lona, señaló Cáceres. "Ellos deben haberlos visto", agregó.

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La periodista de la AP Romina Ruiz Goiriena en la ciudad de Guatemala contribuyó a este despacho.