Uno de los dirigentes de la oposición extraparlamentaria rusa, Serguéi Udaltsov, organizador de las multitudinarias protestas antigubernamentales de los últimos meses, fue acusado hoy formalmente de planificar desórdenes masivos.

El líder del Frente de Izquierdas (FI) acudió hoy a declarar a la sede del Comité de Instrucción (CI) de Rusia, según informan las agencias locales.

"Udaltsov no reconoce su culpabilidad, pero al ser interrogado en calidad de acusado prestó un testimonio detallado de los hechos que se le imputan", dijo Vladímir Markin, portavoz del CI, a la agencia Interfax.

El opositor, cuyo teléfono está bloqueado desde hace varios días, no podrá abandonar la ciudad y deberá informar en todo momento de su paradero a las autoridades.

El CI abrió la pasada semana una causa penal contra varios opositores, entre ellos Udaltsov, Leonid Razvozzháyev y Konstantín Lébedev, por organizar disturbios, en virtud de los artículos 30 y 212 del Código Penal.

La instrucción fue abierta a raíz de una grabación oculta difundida el pasado 5 de octubre por el canal oficialista NTV en la que Udaltsov supuestamente coordinaba sus acciones dirigidas contra el Kremlin con un alto cargo de Georgia, país que rompió las relaciones diplomáticas con Rusia.

Un portavoz del Frente de Izquierdas (FI) acusó a las autoridades de lanzar una campaña de provocación contra su partido con el fin de descabezar el liderazgo de las protestas antigubernamentales que comenzaron tras las elecciones legislativas de diciembre pasado.

El FI, que no descarta que Udalstov sea condenado a una pena de prisión, planea movilizar a sus partidarios en todo el país para protestar contra la persecución de su líder.

El líder comunista, Guennadi Ziugánov, aseguró que el proceso es político y que la citada grabación es un montaje, mientras que otros dirigentes de la oposición no parlamentaria niegan que Udaltsov se propusiera tomar el poder con financiación exterior.

"Este es un caso fabricado", dijo Serguéi Davidis, dirigente del movimiento "Solidarnost", quien denunció que las autoridades utilizan contra la oposición "el secuestro, la tortura y las acusaciones absurdas".

Mientras, la veterana activista rusa y soviética Ludmila Alexéyeva aseguró que "esto es el comienzo de un proceso preparado hace mucho tiempo para reprimir a los que disienten públicamente y a los que tanto temen nuestras autoridades".

"Protestaremos contra este despropósito. Si no lo hacemos, los encarcelarán. Existen muchas posibilidades de que a Udaltsov le priven de su libertad. Difícilmente Occidente reaccionará. Udaltsov es nuestro asunto interno", dijo.

A su vez, Razvozzháyev, activista del Frente de Izquierdas y asistente del diputado socialdemócrata Iliá Ponomariov, se retractó ayer de la confesión de haber organizado desórdenes masivos, ya que fue arrancada bajo presión, según su abogado, Mark Feiguin.