El Gobierno brasileño quiere mejorar la imagen del profesorado y la formación que reciben para atraer a más jóvenes a la profesión, dijeron hoy fuentes oficiales en un seminario en Río de Janeiro.

Todos aquellos que trabajan en educación tienen una obligación "estructural" para con Brasil, por lo que el Gobierno ha de "invertir" en formación de calidad e innovación para los profesores, explicó Carmen Moreira de Castro Neves, de la Coordinación de Perfeccionamiento de Personal de Nivel Superior (Capes) una fundación del Ministerio de Educación.

En su intervención en su seminario sobre desafíos educativos, celebrado en la Fundación Getúlio Vargas (FGV), la funcionaria desarrolló los "puntos críticos" que, según ella, encuentran los profesores en sus tareas diarias.

Explicó que hay una "falta de prestigio" en la carrera docente y que "los jóvenes no quieren ser profesores", entre otras razones por el "poco atractivo" de la carrera y los bajos salarios que reciben los maestros.

La especialista, directora de Formación de Profesores de Educación Básica de la Capes, reconoció que "los profesores tienen una baja autoestima".

Además, expresó la necesidad de apostar por una política de incentivos que ahora mismo no existe y por mejorar las condiciones de seguridad y salud en los centros educativos.

Con frecuencia la prensa brasileña divulga casos de profesores que son agredidos físicamente por estudiantes en las aulas y hasta por padres de familia, uno de los motivos por los cuales la profesión de maestro pierde interés entre los universitarios.

Según Castro Neves, hay profesores a los que psiquiatras han recomendado no dar clases debido a los conflictos que se viven dentro de las aulas.

También indicó que es necesario seguir formando a los educadores y motivarlos mediante el uso de infraestructuras o tecnologías.